DECLARA LA PALABRA DE DIOS EN LA GUERRA ESPIRITUAL

1 Samuel 17:50-51 RVR1960| Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. 51 Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.

Esta escena parece sacada de una película de acción, pero no es así, la encontramos en este maravilloso y poderoso libro, llamado la Biblia. Allí podemos leer como David pudo vencer al gigante Goliat con las palabras de fe que lanzó antes de ir a enfrentarlo, cada amenaza del gigante nunca lo intimó, y en ningún momento David dudo del poder de Dios con las palabras que este filisteo lanzaba al ejército de Israel.

Y esta es la guerra espiritual que muchos estamos enfrentando hoy, y aquello que es espiritual no se puede vencer con las armas naturales, por esto es necesario que te llenes de la Palabra de Dios, para que pelees en el altar de oración, declarando su palabra. Tu enemigo conoce muy bien hacia dónde te quiere arrastrar, él quiere volverte su esclavo, por esto se te está levantando día y noche, para hacerte que le reclames a Dios por la situación que estás viviendo (Números 14:27-28), cuando de ti depende si glorificas o no el Nombre del Señor en medio de las pruebas que estas viviendo, porque todo este proceso es necesario para que seas pulido y el nombre de Jehová sea glorificado.

Aprende a pelear con la palabra de Dios, empieza a declarar con fe todo lo contrario a lo que tu realidad te está mostrando, confía en las promesas que Él te ha dado.
Sé que en la boca de una gran número de personas, (incluido hermanos de la fe) están saliendo palabras de incredulidad, de derrota, veo rostros que reflejan fracaso, desánimo, desaliento, desesperanza, porque se han detenido a prestarle más oído a las noticias, en vez de contrarrestar estos ataques que en su gran mayoría vienen del mismo infierno, con la palabra, el enemigo busca hacerte renunciar y desenfocarte de las promesas que Dios te ha dado. No sueltes la oración, no dejes de leer la Biblia, porque estas son las dos armas más poderosas que necesitarás para vencer esta guerra espiritual.

Tu oponente no está jugando a ser tu amigo, él está yendo directo a destruirte, no te creas eso de banderita blanca, porque satanás no vino sino para hurtar, matar y destruir. (Juan 10:10)

Notemos esto David no puso su fe en el instrumento que Dios usaría para matar al gigante, fuese una piedra, una honda o una rama de árbol, la fe de él estaba puesta en el Dios Todopoderoso que está con su pueblo. Pregúntate: ¿En que está puesta mi fe?

ENVÍA LA PALABRA
David sabía que antes de lanzar la piedra el gigante ya estaba derrotado, y así actúa la fe, antes que suceda el milagro, en nuestro corazón debemos tener la seguridad que pasará, y que Dios se moverá a nuestro favor para respaldar las palabras de fe que hemos lanzado en determinada situación en el Nombre de Jesús.
Veamos que simboliza la piedra y la honda. La piedra simboliza la palabra de Dios y la honda tu boca, con tu boca lanzas la palabra de Dios contra aquellos gigantes que se han levantado en tu contra, pero el efecto que hace la piedra (La Biblia) no te toca a ti hacerlo, sino que confías en el respaldo que Dios le dará a esa palabra, así que no uses tu honda (Boca) para declarar cosas negativas que te afectan para maldición, sino úsala para profetizar la caída de todo enemigo que te hace la guerra. Obtendrás más victorias en tu vida, cuando decides cambiar tu vocabulario de incredulidad por el de fe.

Las palabras negativas no te pueden tocar, si estas con la fe puesta en el poder de Dios. Imaginemos esto ¿Cuántas palabras negativas en contra del pueblo de Israel pudo haber profetizado el gigante mientras afilaba su espada? Quizás decía cuantas cabeza de israelitas cortaría a mano de su espada bien afilada. Pero mira las palabras que David declara para contrarrestar eso. 1 Samuel 17:47|Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.

Amado lector, Los filisteos tenían su confianza puesta en sus armas, como muchos de los del pueblo de Israel, pero David nos enseñó que no es el instrumento que usamos, sino el poder de Dios que opera a través de nosotros. Así que si Dios esta contigo como poderoso gigante, debes creerle y vivir confiado en que Él lo hará, que nada de lo que parece grande en este mundo supera la grandeza y su poder; camina confiado, declarando la palabra de fe que Él ha puesto en tu corazón, porque ninguna palabra de maldición profesada en tu contra prosperará y derrotarás a tus enemigos, porque la batalla no es tuya, sino de Jehová y él nunca a perdido una batalla.

2 Crónicas 20:15 RVR1960| y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes,
Fabio R. Ventura
http://www.caminandocomojesus.com

|Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960

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