ESPERA LA RECOMPENSA DE DIOS

2 Reyes 4:13-16 NTV| 13 Eliseo le dijo a Giezi: «Dile: “Agradecemos tu amable interés por nosotros. ¿Qué podemos hacer por ti? ¿Quieres que te recomendemos con el rey o con el comandante del ejército?”». «No—contestó ella—, mi familia me cuida bien». 14 Más tarde, Eliseo le preguntó a Giezi: —¿Qué podemos hacer por ella? —Ella no tiene hijos—contestó Giezi—, y su esposo ya es anciano. 15 —Llámala de nuevo—le dijo Eliseo. La mujer regresó y se quedó de pie en la puerta mientras Eliseo le dijo: 16 —El año que viene, por esta fecha, ¡tendrás un hijo en tus brazos! —¡No, señor mío!—exclamó ella—. Hombre de Dios, no me engañes así ni me des falsas esperanzas.

Todos en la vida tenemos la oportunidad de servirle a otros, pero muchos en ocasiones no lo hacen por temor a ser señalados o porque esperan una retribución. La historia de la mujer de Sunem nos enseña a como servir a Dios de manera efectiva, sin necesidad de estar buscando la gloria de los hombres e incluso sin esperar recompensa de los cielos, aunque ya por esta acción hay una promesa.

Mateo 10:42 RVR1960| Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Hoy vemos muchos hombres y mujeres anhelando servirle a Dios, pero mantenerse firmes en el proceso les cuesta, porque en ocasiones están detrás del reconocimiento del hombre, que de llevar una vida de intimidad con Dios.

Notemos esto: Esta mujer hacía todo para agradarle a Dios, ella sabía que trayendo a su casa al profeta de Dios, está garantizando que en su casa posara la presencia de Dios. Ella no buscaba favores del ser humano, ella no buscaba ser reconocida como la mejor servidora, ni mucho menos recibir regalos, sino que su único objetivo era ser hospitalaria con el hombre que le servía fielmente a Dios.

Todo lo que ella hacía para Dios tenía un precio natural, la comida que le daba a ella no le salía gratis y la inversión que hizo al construir un aposento que tuviera lo necesario para el siervo de Dios, también requerían de dinero para hacerlo. Pero el problema de muchos, es que quieren todo de Dios pero no quieren honrarlo con aquello que les cuesta.

Sirve con amor, que Dios se encarga del resto. Y esto es lo que vimos en la sunamita, ella le servía a Dios con lo natural, con aquello que tenía a su disposición y que aunque todo representaba un costo económico, ella lo hacía para que el siervo de Dios pudiera tener un lugar donde reposar cuando viniera a Sunem y su servicio provocó que la necesidad que con los años de matrimonios no había sido posible, en esta ocasión se manifestara; para ella tener un hijo era un imposible, su marido era viejo, pero cuando Dios te quiere bendecir, El solo permite que el tiempo Kairos irrumpa en el tiempo Cronos.

Amado lector, Muchos hoy desean el milagro, pero no quieren servir a Dios con aquello que tienen, por esto sus vidas se mantienen paralizadas en el mismo lugar y no avanza. Decídete hoy a servir a Dios con un corazón agradable, porque tu servicio hablará del amor que hay en tu corazón por aquel a quién estás sirviendo. Dios sabe de que tienes necesidad y Él traerá ese milagro a tu vida, pero haz la parte que te corresponde y honra a Dios y así serás honrado por Él. Amén.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.
Fabio R. Ventura

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
NTV| Nueva Traducción Viviente
RVR | Reina-Valera 1960

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