VUELVE A LEVANTARTE

Mateo 26:69-74 RVR 1960| Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. 70 Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. 71 Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También este estaba con Jesús el nazareno. 72 Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre. 73 Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 74 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo.

Pedro es un gran ejemplo de que cuando Dios tiene un propósito contigo, aun las caídas no podrán detenerlo. Pedro ciertamente se apoyó en sus propias fuerzas, pensando que la batalla del carácter y las emociones se podían combatir con sus fuerzas humanas; pero que gran lección se llevó Pedro cuando entendió que separado de Jesús nada podía hacer.

Permíteme explicarte un poco más esta parte, la tercera vez que Pedro negó a Jesús lo hizo de una forma muy diferente, porque no solo lo negó, sino que lo maldijo e incluso juró reafirmando de esta manera que ni lo conocía, y no tenía nada que ver con este hombre. El jurar en vano es un pecado muy grave para los judíos, pero Pedro lo cometió, es por esto que al finalizar sus palabras y escuchar al gallo cantar, tuvo que haberse sentido inmundo, derrotado, e incluso pudo llegar a sentirse un traidor con su amigo (Juan 15:15).

Pero si analizamos bien la historia de Pedro, este error le permitió conocer la gracias, el amor y la misericordia de Dios. Así que si sabes que le has fallado a Dios, no sigas permitiendo que el enemigo te siga señalando con su dedo acusador tus errores, porque hoy Jesús puede borrar tu pasado, restaurar tu presente y bendecir tu futuro.

Notemos esto: En ocasiones las caídas o fracasos van a probar nuestro carácter o nuestra decisión radical por Jesús. Cuando caemos o las cosas no se dan como esperamos, ¿cómo debería ser nuestra reacción? Podemos incluso llegar a pensar que ese error acabó con todo aquello que Dios ya tenía planificado para nuestras vidas, pero no es así, porque un corazón arrepentido Dios no lo desprecia; Jesús ya pagó un precio muy alto en la cruz por nosotros, y su sangre tiene poder para limpiarnos de todo pecado, por muy fuerte que este haya sido, si reconoces tus errores, y le pides que te restaure, Él lo va hacer.

Muchas personas hoy se sienten fracasados por haber abandonado sus sueños, por sus malas decisiones, y un sin números de faltas que el enemigo usa para señalarnos; pero muchos son los personajes a través de la historia que nos enseñan que el reconocer la falta, y apartarse de la misma, encaminandose nuevamente al propósito divino, los llevará al éxito y le devolverá la posición que Dios tenía destinado para ellos.

Amado Lector: Dios está formando tu carácter en medio del proceso que hoy atraviesas, pero es tiempo de soltar lo que te detiene, y cerrar la puerta a ese espíritu de culpabilidad que te persigue. Los planes de Dios contigo son grandes, y cada palabra que salió de su boca se cumplira, asi que sal de la zona de dolor y aflicción, Dios no te diseñó para andar como víctima; y aunque aún no hayas visto nada, tu sigue creyendo y perseveran en la fe, porque Él ha venido para restaurar y hacerte libre de los lazos del enemigo. Tus fracasos, fueran la oportunidad que le dieron a Jesús para manifestar su gloria en ti; así que vuélvete a levantar, porque tu mejor temporada está por comenzar. ¡Aleluya!

Juan 21:15-17 RVR1960|15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. 16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Fabio R. Ventura
http://www.caminandocomojesus.com

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas
RVR1960|Reina-Valera 1960

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