NUNCA DESCONFÍES DE LO QUE DIOS HARÁ 

Mateo 14:29-31RVR1960| 29. Y él dijo:  Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 31. Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 32. Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

Seguimos con la impactante y maravillosa experiencia sobrenatural que tuvo Pedro en medio de la tormenta.  Pero deseo que hoy nos enfoquemos en el porque Pedro desvió su mirada de Jesucristo, y la puso en los vientos recios que le azotaban a su alrededor. 

Lo primero que deseo resaltar es que Jesús estaba en la escena, y si Él estaba allí todo estaría seguro. Pero muchas veces esto se nos olvida, y permitimos que la situación que estamos enfrentando nos domine, y manipule incluso nuestras emociones, llevándonos a cometer tantos errores, que incluso nos desconecta de la realidad, y llevándonos a imaginarnos un sin número de desgracia; cuando la situación que se puede estar enfrentando, tiene soluciones tan pequeñas, pero por nuestra incredulidad, la estamos viendo con el final de nuestra existencia, desviando la mirada de Jesucristo, abriéndole una puerta al enemigo, y no logramos siquiera abrir nuestra boca, para pedirle que nos salve, que nos estamos ahogando. 

 Cualquier tormenta podrá debilitarte si tienes la mirada puesta en lo creado y no en el creador. Porque, ¿Quién creó los vientos y los mares? El único creador de todo es Dios, y si Él está en tu barca, nada de lo creado podrá vencerte.

Notemos esto; Jesús en su condición humana sentía como un ser emocional; leemos que Él lloró en la tumba de Lázaro, en el huerto de Getsemaní se angustió fuertemente, pero en ningún capítulo de la Biblia se nos registra que Jesús haya dudado del plan que Dios tenía para su vida aquí en la tierra; y esto es porque cuando tienes bien claro cual es tu llamado, te moverás en lo sobrenatural, dejando de lado, todo aquello que te quiera desviar del plan y propósito de Dios. Porque cuando nos apoderamos de una palabra revelada, caminaremos proyectados hacia esa promesa, porque no es por vista que nos movemos, sino por fe, impulsados por sus promesas. 

NO DESVÍES TU MIRADA DE JESUCRISTO
Desviar la mirada de Jesús, fue lo que llevó a Pedro a sentir que se estaba hundiendo; y vemos que aquí el Espíritu Santo te quiere enseñar: «Que no importa lo grande que sea la tormenta«, si tienes mirada puesta en Jesús, podrás caminar por encima de las aguas, y aún sentir que es su mano la que te sostienes. 

¿CUAL ES EL NOMBRE DE LA TORMENTA QUE HOY VIVES?
Enumerarlos me tomaría mucho tiempo, pero sea cual sea el nombre que esta tiene, jamás, podrá ser más fuerte que nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amado Lector, puede que hoy lo único que estés viviendo, son tormentas una detrás de la otra, y no puedes explicarte porque te está sucediendo todo esto a ti, pero quiero que sepas, que en medio de esas aguas que piensas que perecerás, es allí donde Dios se manifestará, porque tu vergüenza, la convertirá en honra. Dios no te ha desechado, ni mucho menos te ha abandonado, sino que en medio de todo este desafío Él ha estado sosteniendo tu mano, para que no perezcas, y mucho menos deseas devorado por el enemigoDesecha las voces negativas, pon tu mirada en Jesucristo y fortalécete cada día en su palabra, porque cosa grande son las que Dios hará contigo. Amén.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes. 

Fabio R. Ventura
 www.caminandocomojesus.com

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas 
RVR1960|Reina-Valera 1960

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