CREYENDOLE A DIOS EN MEDIO DEL DOLOR

Marcos 14:33-36 TLAl| Jesús invitó a Pedro, a Santiago y a Juan, para que lo acompañaran. Empezó a sentirse muy, pero muy triste, 34 y les dijo a los tres: «Estoy muy triste, y siento que me voy a morir; quédense aquí y no se duerman.» 35-36 Jesús se alejó un poco de ellos, se arrodilló y oró a Dios: «¡Padre!, ¡papá!, si fuera posible, no me dejes sufrir. Para ti todo es posible. ¡Cómo deseo que me libres de este sufrimiento! Pero que no suceda lo que yo quiero, sino lo que quieras tú.»

¿ESTÁS DISPUESTO A SERVIR A DIOS EN TODO TIEMPO?

Cada hijo de Dios que fue llamado para servirle, debe saber que su servicio no puede depender de su estado de ánimo y mucho menos de las pruebas que atraviesa, sino que su vida está sometida bajo la autoridad de Dios, caminando bajo su dirección y sometida a su voluntad. Servir a Dios va mucho más allá de lo que sentimos, es un acto de fe, amor y pasión que produce el Espíritu Santo a medida que tienes una relación íntima y personal con El. Todo aquel que quiere ser usado por Dios en el servicio, primero debe desarrollar una relación con su Espíritu Santo, porque este será la base que fortalezca y le ayude a avanzar hacia un servicio con excelencia a Dios.

En este pasaje se ve como Jesús en medio del sufrimiento y dolor que está padeciendo, sube al monte buscando consuelo y fortaleza en la oración, porque reconoce que allí recibirá las fuerzas necesarias para completar su carrera al calvario en victoria.

Lo primero que Jesús hizo fue caminar hacia el Getsemaní, su lugar de encuentro con Dios. Getsemaní quiere decir prensa de aceite, y es allí donde encontraras las fuerzas y todo lo necesario para seguir avanzando a pesar de la prueba que puedas estar enfrentando, así que sin importar lo que hoy atravieses, en la presencia de Dios recibirás las fuerzas necesarias para llegar al final de tu carrera en victoria.

Jesús sabía hacia que lugar debía ir en el momento de su aflicción; la pregunta aquí es: ¿Sabes tú hacia que lugar debes ir?.

Lo otro que podemos ver es que Jesús escoge a tres de sus discípulos, para que le acompañen a llevar esa carga en oración y aunque por las escrituras conocemos que los discípulos se durmieron y no le ayudaron a orar, podemos imitar esta acción y acto de confianza que Jesus tuvo con sus discipulos. Quizás no le vayas a decir tus problemas a todos en la congregación, familiares o amigos, pero es bueno siempre tener a alguien de confianza con quien se puedas contar para que te ayude en oración en esos momentos tan difíciles que piensas que no podrás lograrlo, y así tu carga se hará más mucho más liviana llevar. Y por último vemos la oración como fuente de poder que fortaleció a Jesús para que Dios le impidiera hacer su voluntad y pasar el sufrimiento de la cruz en victoria.

Amado Lector, En ocasiones Dios no te va evitar el sufrimiento aunque ores y se lo pidas, pero si debes tener la confianza que te dará las fuerzas necesaria para superar el dolor y la prueba que atraviesas, porque es en medio del proceso que muchas heridas serán sanadas, sus propósitos se activen en ti, y te alinees con el divino llamamiento. Recuerda que Dios tiene cosas grandes para tu vida y las cumplirá, a pesar de todo lo que hoy puedes estar sufriendo, solo confía en Dios y sigue avanzando en tu carrera. Amén.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes. Amén.

Fabio R. y Sandra Patricia Ventura
http://www.caminandocomojesus.com

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas
TLA |Traducción en lenguaje actual
RVR1960|Reina-Valera 1960

2 comentarios sobre “CREYENDOLE A DIOS EN MEDIO DEL DOLOR

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s