SUELTA EL LUTO Y ABRE TUS OJOS A LO NUEVO DE DIOS

1 Samuel 16:1 RVR1960| Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.

Cuando leemos esta palabra nos preguntamos Señor, pero que me quieres hablar, hacia dónde me quieres llevar, y es que muchas veces queremos más de Él, queremos sumergirnos más en su presencia, pero aún hay dolor, llanto e incluso luto en nuestros corazones, que han opacado nuestro brillo y obstaculizado nuestra visión, impidiendonos así poder ver lo nuevo de Dios para nuestras vidas. Hay oportunidades que Dios ha creado para ti, pero en tu aflicción no dejas que estas se hagan tangibles. Por esto hoy quiero animarte a que permitas que el Espíritu Santo hable a tu vida y puedas sanar y curar toda herida, que hoy puedas soltar esa ancla que por tiempo llevas arrastrando. El Señor quiere que sueltes todo peso, porque cada una de tus cargas ya El las cargó en el madero.

Hoy el libro del Profeta Samuel nos enseña principios de obediencia, quien aún cuando su humanidad lo quería mantener sumergido en el dolor, Él decidió moverse a la dirección dada por Dios, porque en la obediencia hay oportunidades de ver lo nuevo de Dios.

Notemos esto: Samuel fue enviado por Dios para ungir a Saúl como rey de Israel (1 Samuel 10:1), esto hacía al profeta un vigilante del reinado de Saúl, para hacerle oír la voz de Dios cuando fuese necesario; pero el corazón del rey Saúl no fue obediente a la voz de Dios, y por esto fue desechado para seguir reinando sobre Israel, y el profeta Samuel debía informarle la decisión tomada por Dios.

Es notorio que esto provocó en Samuel una profunda congoja y tanto así que lloraba y oraba día y noche delante de Dios, para que el reinado del rey Saúl fuera restaurado. Pero, por qué en la mente del profeta Samuel estaba la idea de que no había otro hombre sobre Israel que pudiera ocupar esta posición, y aunque ante los ojos del hombre Saúl era un hombre de gran estatura y hermoso semblante (Lea 1 Samuel 9:2), para Dios era un hombre que hacía mucho había dejado de escuchar la voz del Espíritu Santo.

Pero es aquí cuando entra en acción la sabiduría de Dios, quien confronta las emociones del profeta para que se sujeta a su voluntad y vaya y unja al nuevo rey, en el que Dios halló un hombre conforme a su corazón.

En la vida vamos a perder personas o cosas que nos van a provocar desconsuelo, pero cuando es algo establecido por Dios, solo tú podrás estorbarlo, porque las bendiciones que Dios le da al hombre son las que enriquece, y no añade tristeza con estas. En ocasiones oramos buscando la voluntad de Dios, pero muchas veces no estamos dispuestos a aceptarla, sino que deseamos imponerle nuestra voluntad, justificando el porqué lo hacemos. Sabes, Dios no puede ser burlado, y si tu quieres ver sus bendiciones establecidas sobre tu vida, también debes estar dispuesto a obedecerle y cortar con todo lo que te esté impidiendo ver la manifestación de lo nuevo que Él está ungiendo para ti.

SUELTA ESE SAUL Y DALE PASO A TU DAVID
Debemos aprender a entregar nuestra voluntad en la manos de Dios para que todo salga conforme a sus planes y propósitos que ya están establecidos antes de la fundación del mundo. No puedes quedarte lamentándote en el fracaso o en lo que Dios desecho, debes poner tus cargas en las manos de Dios y confiar que sus planes son mejores que los tuyos.

¿Qué hubiera pasado si el profeta Samuel hubiera decidido quedarse llorando y no levantarse de su aflicción? Seguramente Dios hubiera levantado a otro profeta para que cumpliera con esa asignación, y Samuel se hubiera perdido la bendición más grande de todos los tiempos, el ungir a un nuevo rey conforme al corazón de Dios.

Amado Lector, No permitas que lo que hoy atraviesas te quite la bendición que Dios tiene para ti, suelta ese pasado tormentoso y dale lugar a lo nuevo que Dios tiene para ti, porque los cambios que estás experimentando es para Él manifestar los planes que diseñó para ti. Entrégale tus emociones, dale lugar a la obediencia, porque la presencia de su Espíritu Santo no tiene lugar en un corazón desobediente; Dios tiene grandes planes para tu vida y lo llevará a cabo si te alineas a su palabra, así que no permitas que la aflicción paralice tu llamado, porque la buena obra que el Señor empezó en ti, la está perfeccionando en cada uno de esos procesos que has tenido que atravesar. Dios no ha terminado contigo, sigue avanzando en aquello para lo que fuiste llamado, en el Nombre de Jesús. Amén.

Isaías 43:18-19 NVI| 18 «Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado.19 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes, Amén.

Fabio R. Ventura
http://www.caminandocomojesus.com

|Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
Reina-Valera 1960 | RVR1960
Nueva Versión Internacional | NVI

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