GERMINANDO UNA NUEVA UNCIÓN

LUCAS 22:39-41 RVR1960 |39 Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. 40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

Cuando somos procesados por Dios, es con el propósito de sumergirnos en lo sobrenatural de su presencia, y pueda germinar en nosotros una nueva unción. El proceso que hoy estamos experimentando, no puede ser un obstáculo para que sigamos avanzando, sino más bien debe ser un impulso para mantenernos en el altar de oración y no cedamos a los engaños que el enemigo nos puede presentar, porque en medio de las dificultades necesitamos aprender a diferenciar la voz del Espíritu con la voz de nuestro adversario. Tenemos que entender que por muy ruda que se ponga la prueba, Dios nos va a socorrer, liberándonos de las garras del enemigo, porque Él ha prometido estar con nosotros todos los días de nuestra vida. No podemos detenernos, porque Dios es más grande que toda prueba que podamos estar atravesando, Él ha prometido estar con nosotros todos los días, así que no tengamos temor a la situación difícil que hoy enfrentemos, porque su ayuda nos dará la victoria.

LA PRENSA DEL SEÑOR SACARÁ LO MEJOR DE NOSOTROS
Solamente en el proceso somos perfeccionados para cumplir con la asignación que el Señor nos ha otorgado. Cada desierto que afrontamos, nos lleva a un nuevo nivel de crecimiento, transformando no solamente la perspectiva en que asumimos la situación, sino también en nuestra forma de llevar una comunicación fluida con el Padre, y que verdaderamente esto es lo que Dios quiere de nosotros, una vida de intimidad, donde podamos ser uno con Él y podamos caminar alineados a sus planes. Cada opresión saca de nosotros lo que verdaderamente hay en nuestros corazones, para ser transformado a lo que en realidad necesitamos para el servicio del Señor, así que no desistamos, porque hay respuesta en nuestras oraciones.

En ocasiones nos olvidamos tanto de Dios, que nuestros altares se vuelven tan fríos, que las oraciones se vuelven metódicas y repetitivas, llevándonos a desenfocarnos de su visión, y somos atraídos nuevamente a su presencia, cuando somos llevados a la prensa, donde allí Él empieza a trabajar con nuestro orgullo, con nuestra altivez, nuestra prepotencia, y todo aquello que no le agrada, sufriendo un quebrantamiento, donde nuestro corazón se vuelve nuevamente a Él. Amado lector, Dios tiene cosas maravillosas para nuestra vida, pero necesitamos fortalecernos en el altar de oración, resistir, y no renunciar a su llamado, para que salgamos renovados y llenos de una nueva unción, para cumplir con nuestra asignación.

6 y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. 7 Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás.

Éxodo 29:6-7|RVR1960

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes,
Fabio R. Ventura
http://www.caminandocomojesus.com

|Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960

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