El mensaje resalta la capacidad que sigue teniendo nuestro Señor Jesucristo para realizar milagros y transformar situaciones imposibles en la vida de las personas. Recordando testimonios bíblicos, se enfatiza que no hay límites para Dios. La fe y la confianza son centrales, invitando a los creyentes a mantener la esperanza ante las adversidades y a creer en las promesas divinas.
Mantengamos siempre la unidad
La unidad en la iglesia es crucial para reflejar el amor de Dios y evitar divisiones que afectan la comunión y el testimonio. Las divisiones causan confusión espiritual, dificultan el crecimiento, rompen el amor fraternal, y deshonran la misión de Cristo. Es esencial trabajar por la unidad y la reconciliación en la fe.
Resiste en medio de la adversidad
El pasaje de Marcos 15:34 refleja el profundo sufrimiento de Jesús y su clamor ante el abandono. Este ejemplo enseña a los creyentes a no reprimir sus emociones durante las dificultades, confiando en que Dios nunca nos abandona. El sufrimiento tiene un propósito y fortalece la fe, llevando a la esperanza y a la alegría.
Vuelve a esa intimidad con Dios
En tiempos de distracción tecnológica, es crucial preparar nuestros corazones para la llegada de Cristo. La comunicación con Dios debe ser prioritaria; la Biblia nos enseña que requerimos buscarlo intencionalmente. Abandonemos ídolos que alejan nuestra atención y dediquemos tiempo a la oración y la reflexión en su Palabra. Cristo viene pronto.
Dios se mueve en la unidad
El pasaje de Mateo 18:20 destaca que la presencia de Dios se manifiesta cuando dos o más se reúnen en Su nombre. La unidad entre los creyentes no solo fortalece el crecimiento espiritual, sino que también desata bendiciones y milagros. Es esencial encontrarse con Cristo, cultivar la armonía y vivir en Su presencia.
La autoridad delegada por Cristo
La iglesia, según Mateo 18:18, recibe una autoridad espiritual delegada por Cristo para atar y desatar en la tierra y en el cielo. Esta responsabilidad implica decisiones serias sobre disciplina y restauración, buscando siempre la reconciliación en amor. La unidad y consenso de la comunidad son esenciales en este proceso.
Esperando en Dios: Cuando la promesa tarda, pero llega
Dios cumplió su promesa a Abraham y Sara, otorgándoles un hijo en su vejez, lo cual refuerza que Él no olvida su palabra. La espera puede ser difícil y llevar a decisiones apresuradas, pero es clave confiar en su tiempo perfecto. Las promesas de Dios se cumplen en su momento ideal.
Cuando Dios guarda silencio
El silencio de Dios no significa ausencia, sino preparación y transformación espiritual. Así lo enseña el relato de Elías en el monte Horeb, donde se revela que su voz puede escucharse en lo delicado. Este silencio, presente en las vidas de figuras bíblicas, es un medio para fortalecer la fe y confiar en su obra.
¿Por qué cosas malas le suceden a personas buenas?
El sufrimiento de las personas justas, como Job, plantea interrogantes sobre la justicia divina. Aunque Job perdió todo, aprendió a conocer a Dios y a confiar en su fidelidad. Las pruebas pueden profundizar nuestra fe, y al final, Dios recompensa la fidelidad. Nuestro dolor tiene un propósito eterno en su plan.
Odres nuevos para un nuevo tiempo
El mensaje central destaca que Dios ofrece cosas nuevas, pero para recibirlas, debemos soltar lo viejo. Aferrarse a experiencias o pensamientos pasados impide el crecimiento espiritual y la renovación. Se nos anima a transformar nuestras mentalidades, dejando atrás lo que limita nuestra evolución hacia un propósito divino mayor y bendiciones futuras.