Lucas 1:37 NVI| Porque para Dios no hay nada imposible.
En un mundo donde todo parece tener un límite, donde los diagnósticos, las deudas, los conflictos y los fracasos muchas veces dictan el destino de las personas, se levanta una verdad eterna que trasciende el tiempo y las circunstancias: ¡Jesucristo es un obrador de milagros! Él no conoce imposibles, no tiene fronteras, y no existe situación que Él no pueda transformar. Él sigue siendo el mismo ayer, hoy y siempre.

A través de la Biblia encontramos numerosos testimonios que nos revelan el poder sobrenatural de Jesús: Convirtió el agua en vino (Leer Juan 2:1-11), sanó a los enfermos (Leer Mateo 8:16-17), resucitó a los muertos (Leer Juan 11:43-44), multiplicó los panes y los peces (Leer Marcos 6:41-44) y caminó sobre las aguas (Leer Mateo 14:25-27). Y claramente no hay duda: Lo que para el hombre es imposible, para Él es posible.
Cuando todo parece perdido, cuando algo está muerto, seco o estancado en nuestra vida, Jesús no retrocede, no se detiene, ¡Él actúa! Así como en el valle de los huesos secos, cuando Dios le preguntó al profeta Ezequiel: ¿Vivirán estos huesos?, y luego le dijo: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová, también nos dice hoy: ¡Háblale vida a lo que parece estar muerto!. ¡¡Profetiza!!
¿Hay promesas que aún no se han cumplido en tu vida? ¿Hay situaciones que te hacen dudar del poder de Dios? Recuerda que Dios no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse. Si Él lo dijo, Él lo hará. Si lo prometió, lo cumplirá. Nuestro deber es creer, confiar, y mantenernos firmes en la fe.
Marcos 5:36 nos recuerda las palabras de Jesús a Jairo: No temas, cree solamente. Aunque la situación parecía irreversible —su hija ya había muerto—, Jesús tenía la última palabra. Y lo mismo hace hoy contigo: No importa lo que digan los demás, no importa cómo se vean las cosas, ¡cree solamente!
Isaías 43:19 NVI| ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto y ríos en lugares desolados
Amado lector, Jesucristo sigue obrando milagros. Él no ha cambiado. Lo que hizo antes, lo puede hacer hoy contigo, con los tuyos. Él es especialista en resucitar sueños, restaurar corazones, devolver la vida a lo que estaba perdido y cumplir con cada una de sus promesas. Solo necesitas fe. Solo necesitas creer. No te desesperes si aún no has visto el cumplimiento. El milagro ya está en proceso. ¡Dios está trabajando a tu favor! Solo confía y no sueltes la promesa, porque Él vendrá.
Hebreos 10:37 NVI| Pues dentro de muy poco tiempo, «el que ha de venir vendrá y no tardará.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
NVI|Nueva Versión Internacional