Alas de águila en tu cansancio

Isaías 40:31 NTV|En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán.

Hay un cansancio que no se resuelve con una siesta ni con un fin de semana de descanso, y es el cansancio del alma que ha esperado demasiado tiempo por una respuesta. El cansancio de quien ha servido, ha creído, ha orado, y aun así sigue sintiendo que las fuerzas se le acaban antes de ver el milagro. El profeta Isaías le habla exactamente a ese pueblo, un pueblo agotado, exiliado, que había empezado a preguntarse si Dios todavía tenía los ojos puestos en ellos, y en medio de esa fatiga, Dios no les ofreció una explicación filosófica, sino que les ofreció fuerzas nuevas. Escúchame bien, no dice que Dios te va a quitar la carga, dice que te va a dar fuerza nueva para sostenerla, para atravesarla, para volar por encima de ella cuando parecía que te iba a hundir.

Dios no se cansa y quiere entregarte esa fuerza
El profeta hace una pregunta que sigue resonando hoy: ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová… no desfallece, ni se fatiga con cansancio? Tú te cansas, yo me canso; nuestras fuerzas humanas tienen un límite, y ese límite se siente real cuando llevas meses cargando lo mismo sin ver cambio. Pero el Dios al que le clamas no opera con ese mismo límite, y lo asombroso es que Él no se queda observando tu cansancio desde la distancia, sino que te ofrece renovar tus propias fuerzas con las Suyas.

¿Te das cuenta de lo que esto significa? No necesitas encontrar la fuerza dentro de ti mismo cuando ya no queda nada. Necesitas esperar en Jehová, no en el sentido de quedarte pasivo, sino en el sentido de depositar tu confianza, tu expectativa, tu esperanza completa en Él, mientras Él hace lo que tú ya no puedes hacer solo.

El águila no lucha contra la tormenta, la usa para subir
Hay algo poderoso en la imagen que Isaías escoge. El águila, cuando siente que se acerca una tormenta, no huye de ella, se eleva sobre las corrientes de viento que la tormenta genera, y usa esa misma fuerza que parecería destructiva para subir más alto de lo que podría llegar en un día tranquilo. Así trabaja Dios contigo cuando renueva tus fuerzas, no siempre elimina la tormenta que estás enfrentando; te enseña a usar esa misma presión para elevarte por encima de ella, en vez de dejar que te hunda.

Esto cambia por completo la manera en que puedes ver tu situación actual. Esa presión financiera, esa lucha familiar, esa incertidumbre laboral que sientes que te está aplastando puede convertirse, en las manos de Dios, en la corriente exacta que te eleve a un lugar de fe y madurez que nunca hubieras alcanzado en calma.

Correr sin cansarte también es un milagro
Muchos creyentes esperan el milagro dramático, la sanidad instantánea, la puerta que se abre de un día para otro, la provisión que cae del cielo sin ningún esfuerzo de por medio. Pero Isaías describe otro tipo de milagro, uno menos espectacular pero igual de sobrenatural: correr sin cansarte, caminar sin fatigarte. Es el milagro de sostener tu jornada diaria,  el trabajo, la familia, el servicio en la iglesia, la crianza de tus hijos, con una fuerza que sabes que no es tuya, porque la tuya ya se había agotado hace tiempo.

Amado lector,  si hoy sigues de pie, sirviendo, orando, creyendo, a pesar de todo lo que has cargado, eso ya es evidencia de que Dios está renovando tus fuerzas, aunque no lo hayas notado como un evento dramático. No tienes que fingir que no estás cansado para acercarte a Dios; Él ya conoce tu fatiga mejor que tú mismo, y lo que te pide es que dejes de intentar sostenerte con lo que ya se te acabó, y empieces a esperar en Él con la confianza de que Sus fuerzas nunca fallan.
Vas a levantar alas, vas a correr sin cansarte,  a caminar sin fatigarte. No porque tú lo lograste, sino porque Aquel que nunca se cansa decidió prestarte Su fuerza. Amen. 

Isaías 40:29 RVR1960|Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

¿Sientes que ya no tienes fuerzas para seguir? Hoy es el día para esperar en Jehová y dejar que Él renueve lo que tú ya no puedes sostener sólo. Comparte esta palabra con alguien que también necesita alas nuevas para su cansancio.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960
NTV|Nueva Traducción Viviente

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