El milagro primero debes verlo en tu mente 

Marcos 5:27-28 RVR1960|27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.

La mujer del flujo de sangre no solamente tenía una enfermedad física, también libraba una batalla constantemente en la mente y en el corazón. Doce años viendo la misma condición. Doce años despertando con el mismo dolor, luchando contra el cansancio, la frustración y probablemente contra pensamientos de derrota. La Biblia narra que había gastado todo lo que tenía y que lejos de mejorar, empeoraba; eso significaba que había llegado a un punto donde humanamente ya no tenía razones para creer. Pero algo poderoso ocurrió dentro de ella cuando oyó hablar de Jesús.  Aquella voz que entró por sus oídos comenzó a romper años de desesperanza acumulada en su mente; porque la fe verdadera muchas veces comienza cuando una palabra de Dios entra al corazón y cambia la manera de pensar y de cómo se ve a sí mismo. Ella antes de tocar el manto de Jesús, ya había tocado la esperanza dentro de su alma. Y esto es tan poderoso, porque el milagro primero nació invisible dentro de su corazón antes de manifestarse visiblemente delante de sus ojos.

Notemos esto:
I-  La fe nace cuando la palabra correcta entra a una mente cansada. Todo comenzó por algo que ella escuchó; no fue un milagro lo que primero transformó su vida; fue una palabra que llegó a sus oídos. Porque antes de que Dios cambie una circunstancia, muchas veces cambia primero la manera en que pensamos. Durante doce años aquella mujer había escuchado voces de derrota, de desilusiones, de imposibles; siempre serás así y ya intentaste demasiado.  Pero un día oyó hablar de Jesús, y aquella noticia comenzó a abrir una puerta de esperanza dentro de ella. 

Porque hay palabras que alimentan el temor, pero también hay otras que despiertan la fe, y el enemigo sabe que si logra controlar lo que una persona escucha constantemente, terminará controlando también lo que cree; por eso vemos personas atrapadas mentalmente aun antes de que la batalla termine, porque llevan demasiado tiempo escuchando: miedo, derrota, incredulidad y desesperanza. Cuando una palabra de Dios entra verdaderamente al corazón, comienza a romper las fortalezas mentales que se han instalado allí por años; pero algo cambia dentro del alma, cuando la persona comienza a pensar diferente, y empieza a creer otra vez. 

La fe comienza cuando la voz de Dios se vuelve más fuerte que la voz del sufrimiento, y quizás ella no había visto todavía el milagro, pero ahora había una nueva imagen naciendo en su interior, ya no se veía solamente como una mujer enferma, sino que comenzaba a verse alcanzando a Jesús y siendo sana, porque la fe primero transformó su pensamiento antes de transformar su circunstancia.

II-  El milagro comienza cuando el corazón cree por encima de lo que ven sus ojos. Observa esto, ella todavía estaba enferma cuando dijo eso. El flujo de sangre no había desaparecido, el dolor seguía presente, y la debilidad seguía en su cuerpo; pero algo dentro de ella ya había comenzado a cambiar, y ahí está la esencia de la fe; porque la fe no espera evidencia para comenzar a creer; sino que cree antes de ver la manifestación.Durante doce años probablemente había pensado que moriría con esa enfermedad, pero ahora su lenguaje interior cambió; y cuando el lenguaje interior cambia, la fe comienza a levantarse, porque la fe no solamente es creer que Dios puede hacerlo; es vivir internamente como alguien que ya comenzó a recibirlo. 

Ella antes de tocar el manto, ya estaba caminando mentalmente hacia su milagro; y esto es poderoso, porque hay personas esperando un cambio afuera mientras por dentro siguen pensando como derrotados; pero Dios quiere levantar oyentes que aprendan a creer primero en Su palabra y la veas manifestada en el espíritu; personas que aun cuando el problema siga presente puedan decir: Dios sigue siendo fiel, y sus promesas siguen vivas, mi historia no termina aquí, y aunque todavía no lo vea, el milagro ya comenzó. Muchas veces el primer lugar donde Dios quiere establecer la victoria no es en las circunstancias, sino en tu mente. El enemigo intentará llenarte el corazón de imágenes de fracaso, pero la fe comienza a crear dentro de ti una imagen diferente basada en la palabra de Dios, y cuando alguien empieza a creer profundamente dentro de sí, comenzará a caminar diferente, hablar diferente y a esperar diferente.

III- El milagro ya sucedió dentro del corazón antes de manifestarse afuera. La multitud estaba alrededor de Jesús, pero solamente una mujer lo tocó con fe. Muchos estaban cerca físicamente, pero ella tenía algo diferente en su interior, y era expectativa. Ella no llegó pensando: Tal vez no funcione, quizás seguiré igual, nada cambiará. No. Ella llegó convencida dentro de sí misma, porque antes de atravesar la multitud, ya había atravesado mentalmente años de derrota, y antes de extender su mano hacia el manto, ya había extendido su fe hacia la esperanza; porque el verdadero milagro comenzó en su interior.

Primero fue restaurada en su expectativa, venciendo mentalmente la resignación, entonces el milagro visible simplemente terminó manifestando lo que ya había comenzado dentro de ella. Hay personas esperando que todo cambie a su alrededor para entonces tener paz, fe y esperanza; pero el Reino de Dios funciona al revés, primero el corazón cree, luego los ojos ven; porque primero nace la certeza interna y luego aparece el milagro externo. Por eso el enemigo pelea tanto la mente, porque sabe que una persona que vuelve a creer es una persona que ya comenzó a levantarse espiritualmente. Tal vez todavía haya luchas alrededor, problemas, cansancio, pero cuando el corazón vuelve a llenarse de fe, el milagro comienza hacerse visible. Porque la fe puede abrazar la promesa aun antes de verla cumplida.

Amado lector: La mujer del flujo de sangre nos enseña que el milagro comenzó el día que una palabra sobre Jesús entró en sus oídos y despertó la fe dentro de su corazón. Antes de tocar el manto, de ver el cambio, ella ya había decidido creer, vencido mentalmente la derrota. Quizás eso es lo que Dios quiere hacer hoy con muchos corazones: volver a despertar la fe que el dolor, el tiempo y las luchas intentaron apagar; porque cuando una persona vuelve a creer profundamente dentro de sí misma, aunque todavía no vea resultados visibles, el milagro ya comenzó a operar. Amen. 

Romanos 10:17 NVI|Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.[a]

Con amor,
Fabio R.  Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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