Aunque todo este en silencio, Dios sigue siendo proveedor

1 Reyes 17:14 RVR1960|Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.

Hay pruebas que golpean el alma, pero la escasez golpea también la mente, la paz y la esperanza. No es solo la falta de dinero, sino la presión constante por las responsabilidades, y no saber cómo resolver mañana. Y en ocasiones se siente cómo si el enemigo te susurrara: Dios te dejó y no vas a poder lograrlo; pero hoy el Espíritu Santo quiere afirmarte una verdad, y es que Dios no ha perdido el control para suplir tus necesidades. Aunque no veas movimiento, Él sigue obrando; y aunque el cielo parezca estar en silencio, Dios nunca deja de ser tu proveedor y sustentador.

Notemos esto:
I- Dios nunca llega tarde, su gloria será evidente. Cuando miramos la historia de la viuda de Sarepta con el profeta Elías, vemos algo impactante: Dios no interviene cuando todo está bien, sino cuando la situación ha llegado a su límite. Solo había un puñado de harina y un poco de aceite, suficiente para una última comida, y luego esperar la muerte. Humanamente era el final, pero en el cielo era el momento perfecto; porque Dios permite que algunas cosas lleguen al punto más crítico, no para destruirte, sino para revelarse como un Dios que hace lo imposible. A veces quisiéramos que Dios actuara antes, que evitará la opresión, pero si Él lo hiciera cómo el ser humano quisiera, nunca conocerías esa dimensión sobrenatural de su provisión. Hoy, lo que tú llamas mi última opción, Dios lo llama su oportunidad de manifestarse. Tu escasez no es el final de tu historia, es el escenario donde Dios va a mostrar que Él sigue siendo fiel.

II-  La fe verdadera se activa cuando obedeces en medio de la escasez. Lo más desafiante de esa historia no fue la falta de recursos, fue la instrucción que el profeta le da a la viuda. Él le dice: Hazme primero a mí; y es algo ilógico, porque cuando falta algo en casa, nuestra naturaleza nos lleva a guardar, proteger, y asegurar lo poco que queda. Pero Dios no opera bajo la lógica del miedo, sino bajo la dinámica de la fe. La fe en tiempos de abundancia es fácil, pero la fe en la escasez es la que abre los cielos. Es cuando decides obedecer a Dios aunque no entiendas, cuando decides dar aunque sientas que no puedes, y creer aunque todo a tu alrededor diga lo contrario. Muchos esperan provisión para obedecer, pero en el Reino de los cielos la obediencia va primero que la provisión. Quizás Dios ya te habló algo que parece difícil en este momento, pero la clave de tu milagro está en obedecer.

III- Dios usa la escasez para formar algo más grande que la provisión. Dios no solo está interesado en suplir lo que necesitas, sino en formar primero quién eres. La escasez revela cosas que la abundancia esconde, y si tu seguridad está en los recursos o en Dios; porque hay niveles de dependencia, carácter y fe que solo se desarrollan cuando no tienes otra opción que confiar completamente en Él. Aunque no lo parezca, este proceso está produciendo en ti una fe más firme, una relación más profunda, y una dependencia más real. Y cuando salgas de esta temporada, no solo tendrás provisión, sino que tendrás una fe que no se quiebra con ninguna crisis.

Amado lector: No estás abandonado, ni olvidado, ni mucho menos estás solo en esta prueba. Dios sigue siendo tu proveedor, incluso cuando no lo sientes. Tu economía no define tu futuro, pero Dios sí. Este momento no es para rendirte, sino para que te afirmes más en Dios. No es tiempo para retroceder, sino para confiar más profundamente; porque el mismo Dios que ha sido fiel antes, lo volverá a hacer. Y llegará el día donde mirarás atrás y dirás: En medio de la escasez,  Dios nunca me soltó. Amen.

Filipenses 4:19 RVR1960|Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Con amor,
Fabio R. Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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