Día 5 – Marchando en victoria

1 Corintios 15:57 RVR1960|Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Cuando Dios termina un proceso, no deja a sus hijos donde empezaron, cada ayuno, cada lágrima, cada oración silenciosa fue parte de un movimiento espiritual que te empujó hacia una nueva dimensión; quizás esta semana hubo lucha, cansancio o resistencia, pero también hubo transformación; fuiste entrenado en lo espiritual para conquistar, y aunque el enemigo quiso levantarse, no prevaleció, porque aquello que planearon para detenerte, Dios lo usó para impulsarte, porque mientras tú ayunabas, el cielo estaba obrando a tu favor.

Este ayuno te ha dotado de fuerzas para seguir avanzando, así que deja de llorar y sigue marchando, porque el camino ya fue abierto, y Su presencia va delante de ti, y sé que el mar que parecía un límite se convertirá en mayor testimonio. Dios es tan espléndido, que aquellas  aguas que en un tiempo atrás intentaron ahogarme serán el escenario donde su poder será visto. Cuando Israel obedeció la voz de Dios, el mar se dividió; cuando Josué obedeció, los muros cayeron, y cuando el enemigo tendrá que retroceder, porque la presencia de Dios está sobre ti.

Josué 6:20 RVR1960|Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.

El ayuno no fue solo una disciplina, fue un acto profético de avance; fuiste procesado en lo oculto para ser levantado en lo público, y lo que Dios hizo dentro de ti esta semana es más poderoso que lo que puedas ver con tus ojos naturales, y aunque pienses que nada cambió, en el mundo espiritual se rompieron cadenas, se activaron puertas, victorias y promesas. Ya no marchas en tus fuerzas,ni hablas desde el temor, hablas desde la fe, lo que ayer te detuvo hoy se convertirá en plataforma para que testifiques de la bondad de Dios.

Amado lector, camina con la frente en alto, aunque la batalla fue intensa, disfruta del resultado glorioso, porque los muros se cayeron, y ahora es tiempo de marchar en la plenitud de la victoria que Cristo ya te entregó. Cuando el ayuno termina, la guerra no termina, sino que le estas dando inicio a una nueva etapa de conquistar nuestro territorios y derrotar enemigos que antes te parecían invencibles. Lo que Dios te enseñó en estos días te preparó para avanzar sin retroceder. Es tiempo de marchar porque la victoria ya te fue entregada, y el Dios de los ejércitos va delante de ti. ¡Aleluya! Oremos juntos, Padre Celestial, gracias por esta semana de victoria, gracias por la fortaleza que me diste en medio del proceso y por las cadenas que rompiste en lo oculto, hoy declaro que marchó en tu victoria, y me revestido de tu poder; lo que antes me detenía ya no tiene autoridad sobre mí, porque camino bajo cielos abiertos, confiando en que tus promesas se cumpliran en mi casa y los míos. En el nombre de Jesús, ¡Amén!

Romanos 8:37 RVR1960|Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960|Reina-Valera 1960

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