Levántate, come, porque este proceso no es para muerte

1 Reyes 19:4-5 RVR1960| 4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. 5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.

A menudo, cuando no comprendemos quién está con nosotros, cualquier viento puede desequilibrarnos. Y este fue el caso del profeta Elías, quien siendo un hombre usado poderosamente por el Señor para establecer su voluntad en la tierra, vivió el desánimo. Elías enfrentó a la reina Jezabel, quien, enfurecida por las acciones de Dios a través del profeta, lo amenazó. Pero más allá de las palabras de Jezabel, es la reacción del profeta lo que resalta a través de este devocional.

Notemos esto; ¿Por qué el profeta Elías reaccionó de esta manera? Es crucial entender que la unción debe ser buscada diariamente. Podemos hacer muchas cosas para el Señor en un día, incluso presenciar milagros, pero eso no nos llena para el siguiente día. Cada día debemos buscarlo, anhelar pasar cada momento con Él. Los ataques del enemigo siempre vendrán, pero la clave de nuestra victoria radica en nuestra intimidad diaria con Dios; donde seremos entrenados para usar nuestras armas espirituales.

2 Corintios 10:4-5 RVR1960| 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Un principio fundamental para evitar la caída espiritual es mantenernos humildes ante su presencia, reconociendo que nuestra fuerza proviene de Él. Fortaleciéndonos en su palabra, para resistir los dardos del enemigo, sabiendo que Él es quien pelea por nosotros y en medio de los desafíos de la vida, seguiremos sostenidos en su propósito si nos mantenemos obedientes a Él. 

Cuida lo que entra por tus oídos. El discernimiento espiritual es esencial para evitar la caída espiritual. Debes ser capaz de distinguir entre lo que proviene de Dios y lo que no, ya que las palabras negativas, como las de Jezabel hacia el profeta Elías, pudo haber desencadenado una depresión en la vida de este siervo del Señor. Por eso es de vital importancia meditar día y noche en su palabra, para soportar los ataques agresivos del enemigo y seguir firmes en la fe. Dice Romanos 10:17 «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios», es decir que para resistir los problemas y desechar los mensajes negativos, tu oído debe estar conectado a su palabra, para que puedas caminar en los planes y propósitos que tiene para contigo.

Amado Lector, no dudes que Dios está contigo. Él espera que busques una mayor intimidad con Él, pues es en el secreto donde se te va a revelar las cosas que nunca nadie ha escuchado ni hombre natural podrá recibir, porque las mismas han sido guardadas para aquellos que son uno con Él. Así que oro al Padre, para que tus oídos sean cerrados a la voz del enemigo y hoy sean abiertos a la voz del Espíritu Santo. Creele a Dios, y su gloria verás. En el nombre de Jesús, amén.

1 Corintios 2:9 RVR1960|  Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

Que la gracia y el favor de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.

Con amor, 
Fabio R.  Ventura

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