Construye con una mano y pelea con la otra

Nehemías 4:17 RVR1960|Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada.

Nehemías tenía un llamado claro, y era reconstruir el muro de Jerusalén, derribado años atrás, dejando a la ciudad expuesta y vulnerable. Y desde el primer día que empezó a trabajar, la oposición llegó; Sanbalat y Tobías se burlaron públicamente del proyecto, después amenazaron con atacarlo, intentaron distraerlo con falsas reuniones, y crearon rumores para desacreditarlo.

Nehemías nunca tuvo un solo día de construcción sin resistencia tratando de detenerlo; su respuesta no fue detener la obra para pelear la batalla, ni ignorar la amenaza para seguir construyendo sin protección, sino que hizo ambas cosas al mismo tiempo; organizó al pueblo para que trabajara con una mano y sostuviera un arma con la otra. No eligió entre avanzar en su llamado o defenderse del ataque, entendió que necesitaba hacer las dos cosas simultáneamente, sin que ninguno cancelara a la otra.

Todo lo que Dios te llama a construir enfrentará oposición
Si sientes que cada paso que das hacia lo que Dios te llamó a hacer, la restauracion de tu matrimonio, tu ministerio, tu negocio, tu proceso de sanidad encuentra resistencia constante, no asumas que eso significa que estás fuera de la voluntad de Dios, porque la oposición no es evidencia de que abandonaste el camino correcto; muchas veces, es evidencia exactamente de lo contrario, de que estás construyendo algo que el enemigo no quiere que se termine. Nehemías nunca interpretó la burla de Sanbalat como una señal para detenerse; sino que la reconoció como lo que era, resistencia esperada frente a una obra que Dios había ordenado, y siguió construyendo con determinación, sin dejar que la intimidación externa decidiera si él continuaba o no.

No tienes que elegir entre edificar y defenderte
Hay una tentación real de pensar que la vida espiritual madura significa ignorar por completo las amenazas, como si reconocerlas fuera falta de fe. Pero Nehemías nos enseña algo distinto, y es que la sabiduría no está en fingir que la oposición no existe; está en construir con una mano, sin dejar de sostener protección con la otra. Esto tiene una aplicación muy concreta para tu vida diaria, puedes seguir avanzando en tu llamado sirviendo, trabajando, sanando, restaurando, mientras al mismo tiempo tomas las precauciones necesarias frente a lo que te amenaza.

Orar con discernimiento, establecer límites saludables, rodearte de las personas correctas, cuidar tu salud emocional y espiritual, nada de eso es falta de fe. Es exactamente lo que Nehemías modeló, avanzar y protegerte, sin que ninguna de las dos cosas te detenga.

La oposición cambia de forma, pero nunca cambia de intención
Fíjate en algo importante sobre la historia de Nehemías, y es que la oposición nunca vino una sola vez y de una sola manera. Primero fue burla, después amenaza de violencia, después manipulación disfrazada de reunión amistosa, después calumnia y rumores falsos. El enemigo cambió de estrategia constantemente, pero su intención de fondo nunca cambió, y esta era detener la obra que Dios había ordenado. Esto debería prepararte para reconocer que, si logras superar un tipo de oposición en tu propia vida, es probable que aparezca otra forma distinta después. No te desanimes pensando que hiciste algo mal porque la resistencia sigue apareciendo con caras diferentes. Reconoce el patrón, mantente alerta, y sigue construyendo con la misma determinación con la que empezaste.

El muro se terminó a pesar de todo
A pesar de cada intento de detenerlo, el muro de Jerusalén se completó en cincuenta y dos días, un tiempo extraordinariamente corto para una obra de esa magnitud. Y el texto dice algo poderoso sobre el efecto que esto tuvo en los mismos enemigos que habían intentado detenerlo: Y fue oído esto por todos nuestros enemigos… y se sintieron muy humillados; porque entendieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra. (Leer Nehemías 6:16)

La oposición no impidió la obra. Terminó siendo el escenario donde quedó claro que la obra era de Dios, y no de la fuerza humana de Nehemías. Lo mismo puede pasar con lo que hoy estás construyendo en medio de la resistencia, cuando finalmente se complete, nadie va a poder atribuirlo a tu propia fuerza; va a quedar claro que fue Dios quien terminó lo que empezaste con una mano en la obra y la otra sosteniendo tu defensa.

Amado lector, Si hoy sientes que cada paso hacia tu llamado enfrenta un nuevo obstáculo, no sueltes la obra ni sueltes tu defensa. Construye con una mano, sostén tu espada con la otra; Dios no te está pidiendo que elijas entre avanzar o protegerte,  te está pidiendo que hagas las dos cosas, confiando en que Él completará lo que empezaste, tal como completó el muro de Nehemías en tiempo récord, a pesar de todos los que intentaron detenerlo.

Isaías 54:17 RVR1960|Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

¿Sientes que cada paso hacia tu llamado enfrenta una nueva forma de oposición? Sigue construyendo, sin soltar tu defensa. Comparte esta palabra con alguien que también necesita terminar la obra que Dios le encomendó, a pesar de la resistencia. Amen. 

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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