El primer trabajador fue Dios

Génesis 1:1 RVR1960|En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Mientras preparaba el devocional de esta mañana, escuchaba el tiempo de oración que compartimos con las mujeres, y en medio de ese momento hubo una frase que marcó profundamente mi corazón y cambió por completo la dirección de este mensaje: El primer trabajador de la historia fue Dios.

Esa verdad me llevó a reflexionar en algo que muchas veces no vemos. En este Día del Trabajo celebramos el esfuerzo, la dedicación y la constancia de millones de personas alrededor del mundo; reconocemos el valor de quienes se levantan cada día para cumplir con sus responsabilidades; sin embargo, existe una verdad poderosa que con frecuencia pasamos por alto, y es que antes que existiera cualquier oficio, empleo o labor humana, Dios ya estaba trabajando. Él fue el primer trabajador de la historia.

Antes de que existieran profesiones, negocios, herramientas o empleos, Dios ya estaba obrando. Él creó los cielos, formó la tierra, separó las aguas, estableció los tiempos y dio vida a todo lo creado. Desde el principio, Dios nos enseñó que el trabajo no nació como castigo, sino como parte de Su diseño perfecto y divino. Qué impactante es entender que nuestro Padre celestial no es un Dios distante ni inactivo. y que aun en estos tiempos Él sigue trabajando a nuestro favor. Trabaja cuando no lo vemos; cuando pensamos que nada está pasando. Trabaja abriendo caminos donde no los hay, restaurando lo roto, respondiendo oraciones y haciendo milagros en silencio. Ese es nuestro Dios Todopoderoso trabajando sobre su pueblo, sus hijos y generaciones. 

Juan 5:17 RVR1960|Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

Amado lector: Tal vez hoy te sientes cansado, agotado o frustrado porque has luchado mucho y aún no ves resultados. Pero recuerda esto: aunque tus fuerzas se acaben, Dios nunca deja de obrar., y aunque tus manos descansen, las manos de Dios siguen moviéndose a tu favor. Eso significa que mientras tú duermes, Dios sigue cuidando, acomodando y preparando respuestas para tu vida. En este Día del Trabajo honra tu esfuerzo, pero también reconoce al Dios que te dio salud, capacidad, inteligencia y nuevas oportunidades; porque mientras tú trabajas en la tierra, Dios trabaja en el cielo a favor de sus hijos. Si Dios trabajó en la creación del mundo, también está trabajando en la próxima bendición que llegará a tu vida. En el nombre de Jesus. Amen. 

Oremos juntos: Padre Celestial, gracias porque tú eres un Dios que nunca se detiene; gracias porque sigues obrando aun cuando no lo puedo ver. Te pido que bendigas el trabajo de mis manos, que fortalezcas mis fuerzas y que me ayudes a confiar en que estás preparando algo bueno para mí. En el nombre de Jesus. Amén.

Salmos 121:4 RVR1960|He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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