Deja de observar y decídete a tocar Su manto

Marcos 5:27-29 RVR1960|27 al oír hablar de Jesús, se acercó entre el gentío por detrás, y tocó su manto. 28 Porque decía: Si toco aunque sólo sea su manto, seré curada. 29 Inmediatamente cesó su hemorragia, y sintió en su cuerpo que había quedado curada de su aflicción.

Muchos caminaban al lado de Jesus y posiblemente alguno allí necesitaba también un milagro. Había voces, euforia, empujones y expectativa a que alguien recibiera un milagro; pero esta vez ocurriría diferente, hubo una mujer que no fue expectante, que en medio de la mezcla de emociones del momento, se atrevió a tocarlo, pensando que nadie lo notaría; pero ninguno que ha recibido el toque del Maestro puede pasar desapercibido.

A esta mujer los doce años de sangrado le había robado más que la salud, que los recursos, le había robado las posibilidades de estar rodeado de sus seres queridos, la dignidad, la esperanza y su futuro; sin embargo, cuando Jesús pasó, algo se encendió dentro de ella, le creó una convicción, que puedo llegar a pensar que solo se decía: Si tan solo toco su manto, seré sana.

Esa frase no salió de sus labios, sino de su alma, de ese deseo de salir de la esclavitud opresora, que la habia reprimido a ser una mujer invisible. Ella entendió que seguir entre la multitud no iba a cambiar su situación, necesitaba cambiar su condición, y solo un toque rápido, disimulado podría hacerlo todo. Y es lo mismo que Dios está buscando, hombres y mujeres con una fe osada, que los impulse a querer romper con sus patrones de sangrado y puedan acercarse a Él. 

Hebreos 11:6 RVR1960| Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Cuántas personas hoy caminan así, cerca de Jesús, pero viviendo como si Él no estuviera al alcance. Muchos conocen la Biblia, saben cuándo decir amén, pero siguen perdiéndose entre la multitud, porque  aprendieron a convivir con las heridas abiertas, con ciclos repetitivos, y con ese flujo espiritual que no para. La Biblia dice que el flujo cesó al instante; no fue progresivo, ni simbólico, fue real; porque cuando la fe se activa, el cielo responde. Jesús se detuvo no porque alguien gritó, sino porque alguien creyó. 

Amado lector, cuando Jesús la llamó hija, le devolvió la identidad y la paz que la enfermedad le había robado; porque Dios no solo quería cerrar el sangrado, quería restaurar lo que fue marcado por años de dolor.  Y hoy Jesús sigue pasando, y la pregunta no es si Él puede sanar, sino si tú seguirás escondido entre la multitud o si finalmente te atreverás a tocarlo. No necesitas fuerza, solo que te decidas por Él; porque cuando la fe deja de observar y decide tocar, esta cambiará la historia. Amen.

Isaías 53:5 RVR1960|Mas él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por sus llagas fuimos nosotros curados.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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