Dame tu corazón obediente

Proverbios 23:26 RVR1960|Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.

Dios no comienza pidiéndonos acciones, sacrificios o resultados. Él va directo al corazón. Porque sabe que cuando el corazón está rendido, todo lo demás encuentra su lugar. Podemos servir, ministrar y aun obedecer externamente, pero si el corazón no le pertenece por completo al Señor, tarde o temprano nuestros pasos se desviarán.

Notemos esto: Dios nos hace una invitación amorosa a través de Su Palabra. Dame tu corazón es el clamor de un padre que desea intimidad con sus hijos, y no palabras que se usan de relleno. Dios no está compitiendo por un espacio; Él nos pide ser el centro en nuestras vidas, porque lo que gobierna en nuestro corazón, termina dirigiendo nuestros pasos, por eso preguntate: ¿quién está ocupando ese lugar hoy?

Cuando el corazón se rinde ante su presencia, nuestros ojos cambian de enfoque. Ya no miramos lo que nos seduce, distrae o promete seguridad falsa; comenzamos a mirar los caminos de Dios. La obediencia deja de ser una carga y se convierte en una respuesta natural; no seguimos los caminos del Señor por obligación, sino porque le pertenecemos.

Pero este llamado también consuela. Dios no pide un corazón perfecto, sino uno dispuesto. Él sabe que hay heridas, luchas y procesos inconclusos, y aun así nos dice: dámelo. 

Amado lector, en sus manos, el corazón quebrantado y cansado es sanado y renovado. Hoy el Señor no te pide que hagas más, sino que te rindas a Él; porque cuando el corazón es de Dios, caminaremos bajo su dirección y nuestra alma hallará descanso. Quiero que te preguntes: ¿Le he entregado mi corazón a Dios por completo, o solo las áreas que no me cuesta soltar? Oremos juntos, Padre Celestial, hoy te entrego mi corazón tal como está; quita todo lo que compite contigo y enséñame a caminar por tus caminos, quiero hacer tu voluntad y no la mía; se tu quien gobierne mis decisiones, en el nombre de Jesus. Amén.

Proverbios 4:23 RVR1960|Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

Deja un comentario