Malaquías 2:16 RVR1960| Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.
Cuando el ego se impone sobre el pacto, y la culpa se disfraza de excusa. ¿Está el matrimonio sobrevalorado?… Vivimos en una generación que prefiere lo instantáneo sobre lo duradero, lo placentero sobre lo sagrado, no es extraño escuchar frases como: El matrimonio es solo un papel, o Yo no necesito casarme para ser feliz. En medio de este ruido cultural, muchos creen que el matrimonio ya no es relevante, que es una carga, un contrato anticuado, o incluso una limitación para el crecimiento personal; pero lo que en realidad está sobrevalorado no es el matrimonio, sino la falsa idea de libertad sin compromiso, de amor sin responsabilidad, y de intimidad sin pacto; el problema no está en el diseño de Dios, sino en cómo el ser humano lo ha desfigurado para acomodarlo a sus deseos carnales.

Cuando el pecado se expone, pero no se reconoce
En consejería matrimonial, algo se repite con frecuencia, cuando uno de los cónyuges es confrontado por actitudes destructivas, como: engaño, dureza de corazón, abandono emocional, infidelidad, desinterés espiritual, la reacción más común no es el arrepentimiento, sino la justificación. Yo hice eso porque tú me hiciste esto, si tú cambiaras, yo no habría hecho aquello, yo no quería, pero me sentía solo o sola. Las excusas sustituyen a la humildad, y el orgullo toma el lugar del quebranto, y esto no es nuevo. En el Edén, cuando Dios confrontó a Adán por su desobediencia, su respuesta fue culpar a Eva (Leer Génesis 3:12 y 13), y Eva culpó a la serpiente. El ser humano ha aprendido a esquivar la culpa en lugar de confesarla. Pero mientras no haya reconocimiento del pecado, no puede haber restauración, ni mucho menos sanidad. El matrimonio no se destruye por los errores que se cometen, sino por la falta de arrepentimiento y perdón sincero. El orgullo y el ego están destruyendo el matrimonio, son como el comején: Poco visible, pero devastador por dentro.
Salmos 51:17 RVR1960| Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
¿Por qué se debilita el valor del matrimonio?
1. Se ha sacado a Dios del centro. Muchos matrimonios comenzaron con oración y propósito, pero se han ido enfriando al mismo ritmo que su comunión con Dios.
2. Se ha endiosado el yo. Hoy se idolatra la autenticidad personal, incluso cuando esa autenticidad destruye el vínculo conyugal. Se exalta el derecho a ser feliz, por encima del llamado a ser fiel.
3. Se ha perdido la conciencia de pacto. El matrimonio no es un contrato emocional, es un pacto espiritual ante Dios, donde dos almas se unen para caminar en unidad, apoyarse en medio de las tormentas y reflejar el amor de Cristo por la iglesia.
Efesios 5:25-27 RVR1960|25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
El matrimonio sigue siendo idea de Dios. Dios no ha cambiado de opinión, el matrimonio sigue siendo un diseño divino, una herramienta de santificación, un refugio emocional, una expresión viva del amor sacrificial de Cristo. Quizás tú estás leyendo esto porque tu relación está rota, se dijeron tantas palabras que hirieron y destruyeron la gota de esperanza que se tenia, quizás el respeto se fue, y el amor parece apagado. pero escucha esto: Dios aún restaura matrimonios quebrantados, cuando hay un corazón dispuesto a humillarse. No esperes que el otro cambie primero, empieza tú; pide perdón, arrepiéntete si has fallado, ora por tu cónyuge aunque no sientas hacerlo; la restauración no comienza con el otro, comienza primero contigo.
Proverbios 28:13 RVR1960| El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Amado lector, el matrimonio no está sobrevalorado, está mal entendido; el matrimonio no es una prisión, ni un contrato legal, es un pacto espiritual, entre dos perdonadores, dispuestos a amar, crecer, sanar, y sobre todo transitar juntos el camino de formación y transformación. Claro que cuesta, y en ocasiones duele; pero también son más los momentos que causan felicidad, emoción, sonrisas, abrazos, esperanza, sueños, metas, y sobre todo, que glorifica a Dios, cuando se vive bajo Su dirección. Hoy, te animo a cerrar los oídos al ruido de esta cultura que desprecia lo sagrado, y que ha endurecido el corazón a la Palabra de Dios; ábrele tu corazón al susurro del Espíritu Santo. Amén.
1 Juan 4:16 RVR1960| Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960|Reina-Valera 1960