El silencio que mata: El arma del desánimo espiritual

Nehemías 6:9 RVR1960|Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.

Hay momentos en la vida cristiana en los que no sentimos fuerzas ni para orar. Las palabras se vuelven escasas, el ánimo se apaga y el corazón se cierra. No se trata de pecado, ni necesariamente de falta de fe, se trata de un ataque sutil que el enemigo lanza contra muchos: El desánimo espiritual.  Ese tipo de lucha interna que no se ve por fuera, pero que va silenciando poco a poco la voz de la oración, la pasión por servir, y hasta las ganas de seguir adelante.

Y esa sigue siendo una de las estrategias más efectivas del enemigo aun en estos tiempos. Él quiere hacerte sentir que nada tiene sentido, que tus oraciones no son escuchadas, que lo que haces para Dios no vale la pena, que estás solo, que no verás el fruto; y cuando esto entra en tu mente y lo absorbe tu corazón, nace un silencio peligroso. No es un silencio de paz, es un silencio que mata lentamente el entusiasmo, la fe y la pasión en el servicio.

Salmo 34:17-18 RVR1960|17 Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. 18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.

Pero hay algo que necesitas recordar hoy: Dios sigue obrando, aunque tú no lo veas ni lo sientas; Él no necesita que tengas palabras perfectas ni ánimo desbordante, Él solo necesita que no sueltes Su mano, Él conoce tus luchas, tus pensamientos, tus lágrimas, Él está allí fortaleciendote en medio del cansancio.

Salmos 18:6 RVR1960|En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

Cuando el desánimo intenta secar tu voz, el Espíritu Santo esta soplando nuevo aliento sobre ti; no tienes que tener todo resuelto para seguir, ni mucho menos sentirte fuerte para avanzar, solo necesitas reconocer que en tu debilidad, Él se hace fuerte, porque cuando el enemigo quiera callarte, Dios quiere levantarte.

Isaías 60:1 RVR1960|Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Amado lector, tal vez hoy no tienes muchas palabras para orar. Tal vez solo puedes decir: Señor, aquí estoy, pero tu presencia delante de Él, aunque cansada, sigue siendo una gran victoria. No te detengas, no te calles, ni abandones, Dios está contigo, aun cuando tú no puedas hablar, Él entiende tu dolor, y es experto restaurando vidas y tu no serás la excepción. Oremos juntos, Padrea Celestial, a veces me canso y mi alma se quiere rendir, siento que el silencio me gana y que las fuerzas se me escapan; pero hoy vuelvo a ti, no tengo muchas palabras, pero tengo el corazón abierto, así que fortalece mis manos, levanta mi espíritu y llena de vida lo que el desánimo quiso apagar. No dejaré de creer, porque tú sigues obrando, aunque mis ojos no lo vean, tú sigues obrando. En el nombre de Jesús, amén.

Isaías 40:29 RVR1960| Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960|Reina-Valera 1960

Deja un comentario