Amós 9:13-15 TLA|»Ya está cerca el día en que tendrán abundantes cosechas. No habrán terminado de cosechar el trigo cuando tendrán que volver a sembrar; no habrán acabado de preparar el vino cuando tendrán que plantar más viñas. »¡En los cerros y en las colinas correrá el vino como un río! 14 »Pueblo de Israel, cuando llegue ese día, los haré volver a su país. Entonces reconstruirán sus ciudades y volverán a habitarlas; plantarán viñedos y beberán su vino, sembrarán huertos y comerán sus frutos. 15 Yo mismo los plantaré en su tierra, y nadie volverá a arrancarlos de la tierra que les di. Yo soy su Dios, y les juro que así lo haré.»
Hay momentos en que el alma se cansa, la fe tambalea, y el corazón se pregunta si aún hay promesas por cumplirse. Pero Dios, en su fidelidad, nos recuerda a través de su Palabra que todavía hay bendiciones reservadas para quienes confían plenamente en Él. Hoy, Dios te dice: «¡No he terminado contigo! Vienen días donde la cosecha será tan abundante que no habrá tiempo para recogerla toda antes de que empiece otra.»

Dios es un Padre bueno, fiel, y amoroso. Él no se olvida de las promesas que te ha hecho. Sin embargo, muchas veces somos nosotros quienes nos alejamos de la fuente de toda bendición: Su presencia. Hay bendiciones que están suspendidas, esperando a que volvamos al lugar de intimidad con el Padre. No es Dios quien tarda, es nuestra inconsistencia en la comunión lo que ha postergado lo que Él ya preparó para nosotros.
El profeta Amós habla de una época gloriosa, donde la tierra misma no puede contener tanta bendición. Así quiere Dios bendecirte: con abundancia, con restauración, con fruto en todas las áreas de tu vida. Pero para ello, debemos confiar en Él de todo corazón.
Jeremías 29:11 TLA|Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar.
Aún hay tierras prometidas por conquistar, sueños que Dios quiere resucitar y cosechas que no has recogido, porque el enemigo ha usado el desánimo, la distracción y el pecado para apartarte del camino. Hoy, Dios te hace un llamado claro: vuelve a la comunión, vuelve al altar. Regresa a Su presencia, a la oración, al ayuno, a la Palabra. No dejes que tu bendición quede estancada por la falta de conexión con el dador de toda buena dádiva.
Santiago 4:8 TLA|Háganse amigos de Dios, y él se hará amigo de ustedes. ¡Pecadores, dejen de hacer el mal! Los que quieren amar a Dios, pero también quieren pecar, deben tomar una decisión: o Dios, o el mundo de pecado.
Amado lector, haz un compromiso firme con el Señor. Renueva tu fe, no con palabras vacías, sino con hechos de obediencia. Porque Dios no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Si Él prometió días mejores, ¡vendrán!La sequía terminará. Los días de esterilidad se acabarán. Dios ha preparado tiempos de cosecha y vino nuevo para quienes deciden confiar, permanecer y creerle. No vivas con la fe apagada. Levántate, sacúdete del polvo y declara que vienen días donde lo que siembras alcanzará al recoger, ¡porque el cielo está a punto de abrirse sobre ti y tu familia!
Salmo 126:5 RVR1060|Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
Oremos juntos, Padre Celestial, hoy vuelvo a ti con todo mi corazón. Te pido perdón por mi inconstancia, por dejar que el desánimo y la duda enfriaran mi fe. Renuevo mi compromiso contigo. Abro mi corazón a tu Palabra y a tu voluntad. Sé que tienes lo mejor para mí. Ayúdame a perseverar, a mantenerme firme en la comunión, y a confiar plenamente en que lo que prometiste, lo harás. Que los días profetizados en Amós 9:13-15 se cumplan en mi vida, mi familia y en mis generaciones. En el nombre de Jesús, amén.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
TLA|Traducción en lenguaje actual
RVR1960|Reina-Valera 1960