Transformados por el perdón y la bondad de Dios

Efesios 4:31-32 RVR1960| 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Vivimos en un mundo donde el enojo, la amargura y la malicia parecen ser actitudes comunes. Es fácil dejarse llevar por el resentimiento y la ira, especialmente cuando enfrentamos injusticias o decepciones en nuestras relaciones. Sin embargo, el apóstol Pablo nos llama a un estilo de vida completamente diferente en su carta a los Efesios. Dios nos está llamando a despojarnos de toda amargura, enojo e ira. Estas actitudes no solo afectan nuestra relación con los demás, sino que también contaminan nuestro corazón, alejándonos del propósito Divino para nuestras vidas. La amargura es una raíz que crece en silencio, pero su fruto es destructivo. Nos roba la paz y, en ocasiones, nos impide experimentar el gozo que proviene del Espíritu Santo.

Hebreos 12:15 RVR1960| Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

El llamado en la Palabra es claro: Debemos apartar esas actitudes de nuestras vidas y, en cambio, ser bondadosos y compasivos. ¡Qué desafío tan grande nos presenta la Palabra de Dios! Pero es un desafío que podemos enfrentar, no con nuestras fuerzas, sino con la gracia que recibimos de Cristo. 

Cuando recordamos que Dios nos perdonó en Cristo, a pesar de nuestros errores y fallas, nos da la capacidad de extender ese mismo perdón hacia los demás. Dios no solo nos perdonó, sino que lo hizo con amor incondicional. Él no guarda rencor, sino que nos recibe con brazos abiertos, una y otra vez. Esa misma actitud es la que debemos reflejar como hijos de Dios. La bondad, la misericordia y el perdón no son solo virtudes opcionales; son evidencias de un corazón transformado por el Espíritu Santo.

Efesios 4:22 RVR1960| En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

¿Cómo puedes aplicar este pasaje a tu vida hoy?
Piensa en aquellas áreas de tu vida donde puede haber resentimiento o enojo acumulado. Tal vez haya personas a las que necesites perdonar o situaciones que debas entregar a Dios para que Él sane tu corazón. Recuerda que el perdón no es un sentimiento, sino una decisión. Es elegir obedecer a Dios y confiar en que Él traerá sanidad y restauración.

Al practicar la bondad y el perdón, no solo reflejamos el carácter de Cristo, sino que también liberamos nuestro corazón de cargas que no nos corresponden llevar. Hoy, puedes elegir caminar en la libertad que Cristo te ha dado, dejando atrás toda amargura y abriendo tu corazón al poder transformador del amor de Dios. 

Amado lector, El llamado de Dios a perdonar y vivir en bondad es un desafío que nos lleva a experimentar una vida llena de paz y libertad. Cuando abrimos nuestro corazón a la obra sanadora del Espíritu Santo, Él nos sanará. Recordemos que así como Dios nos perdonó en Cristo, nosotros también debemos extender ese mismo perdón y misericordia a los demás. Perdonar no significa olvidar o justificar el daño recibido, sino soltar las cadenas que nos atan al pasado y permitir que Dios sane nuestro corazón. Es un acto de obediencia y fe que nos libera para vivir en la plenitud del amor de Dios. Oremos juntos: Padre Celestial, hoy me presento ante ti con un corazón dispuesto a ser transformado por tu Palabra. Ayúdame a dejar atrás toda amargura, enojo e ira, y a vestirme de bondad y compasión. Enséñame a perdonar a los demás como tú me has perdonado a mí. Que tu Espíritu Santo me guíe para vivir una vida que refleje tu amor y gracia. En el nombre de Jesús, amén. 

Elige hoy ser un canal de gracia y perdón, así como Dios lo ha sido contigo.

Salmos 143:10 RVR1960| Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

Que Dios te bendiga ricamente en este nuevo día. 

Con amor,
Sandra Patricia Ventura


Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960

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