Lucas 24:5-6 RVR1960|5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea,
Las mujeres que fueron al sepulcro no iban con expectativa de resurrección, sino con especias. Iban con dolor, con lágrimas, con luto en el alma; humanamente, todo había terminado. Jesús había muerto, y lo único que quedaba era honrar su cuerpo. Pero en medio de ese escenario de tristeza, había algo poderoso en sus corazones: honra y amor fiel. No fueron por obligación, ni con la esperanza de recibir algo, fueron para dar, fueron por devoción. Y es precisamente ahí donde lo sobrenatural ocurre, cuando alguien honra a Cristo aun en el silencio, cuando parece que todo está muerto, Dios se le revela.

Notemos esto:
I- La honra que permanece aun cuando no hay respuesta visible. Estas mujeres caminaron hacia la tumba cuando todo parecía perdido; no había milagros, no había promesas visibles, sólo silencio. Pero aun así, fueron; revelándonos de esta manera que su honra no dependía de resultados visibles, sino de amor genuino. Muchos honran a Dios cuando ven su gloria, pero pocos lo honran cuando todo parece estar cerrado. La honra verdadera se prueba en la ausencia de evidencias, y ellas no sabían que Él había resucitado, pero su corazón seguía rendido a Su Amado.
II- El servicio nacido del amor provoca revelación. Las especias aromáticas no eran un requisito, eran una expresión. Ellas querían dar lo mejor aun para un cuerpo sin vida. Ese acto de servicio, nacido del amor, abrió el escenario para una revelación divina. No encontraron un cadáver, encontraron una verdad eterna: Jesús vive, y esto nos enseña que cuando servimos a Dios con pureza, sin agenda, sin interés, el cielo responde con revelación. Hay cosas de Dios que no se entienden con la mente, sino que se nos son reveladas en el camino de la honra y el servicio.
III- La revelación de Cristo transforma el luto en gozo. Ellas llegaron llorando, pero se fueron anunciando vida. El encuentro con la verdad de la resurrección rompió el luto, quebró la tristeza y encendió la esperanza. Cuando Cristo se revela, todo cambia; la perspectiva, el corazón, el mensaje; ya no eran mujeres cargando especias, ahora eran portadoras de buenas nuevas. Así hace Dios, toma corazones quebrados y los convierte en voces de victoria. La revelación de Cristo no solo te consuela, sino que te transforma y te envía.
Amado lector: Dios sigue buscando corazones como el de esas mujeres: que honren aun en el dolor, que sirvan sin entender, que amen aun cuando todo parece el final. Porque es a esos corazones a los que Él se les revela. Tal vez hoy alguien se siente en una temporada de silencio, de pérdida o de espera, pero si decides honrar a Cristo en medio de eso, prepárate, porque la tumba no será el final, sino que se convertirá en el lugar donde recibirás la revelación que cambiará tu historia. Amen.
Salmos 30:5 RVR1960|Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría.
Con amor,
Fabio R. Ventura
Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960