Dios te da el poder para hacer las riquezas

Deuteronomio 8:18 RVR1960|Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Existe una diferencia profunda entre la riqueza que nace del sistema y la riqueza que nace del pacto. Mamón promete prosperidad basada en ambición, autosuficiencia y competencia; mientras que Dios habla de poder para hacer las riquezas dentro del marco de su propósito y su alianza. El texto de Deuteronomio no exalta el dinero, exalta la memoria espiritual: Acuérdate. El peligro nunca fue poseer bienes, sino olvidar la Fuente de donde proviene. Cuando el pueblo entrara en la tierra prometida y disfrutara de abundancia, podía caer en la ilusión de que su fuerza y su capacidad personal habían producido todo; por eso Dios establece que si hay riqueza verdadera y sostenible, es porque Él les dio el poder. Mientras que Dios ofrece la capacidad y nos garantiza las provisiones con paz,  Mamón promete atajos para hacer las riquezas y acumulación.

I- ¿Qué significa el poder que Dios da?
La palabra hebrea utilizada para poder es koaj, que implica fuerza, capacidad, vigor y habilidad otorgada. No se refiere simplemente a energía física, sino a la capacidad integral que incluye inteligencia, oportunidades, estrategias, creatividad y favor. Dios no dice que entregará dinero del cielo sin participación humana; dice que otorga la capacidad para producirlo. Eso significa que la habilidad empresarial, la sabiduría administrativa, la creatividad profesional y la disciplina laboral son dones que provienen de Él. El poder incluye salud para trabajar, mente sana para planificar, puertas abiertas, conexiones correctas y dirección estratégica. Cuando entendemos esto, desaparece la arrogancia y nacerá la gratitud. La riqueza que proviene del poder de Dios está ligada al propósito, al pacto, y no al ego. Mamón intenta convencernos que todo proviene del esfuerzo humano aislado; pero Dios nos revela a través de Su Palabra que incluso la capacidad de producir es por gracia divina.

II- Mamón promete riqueza, pero no puede impartir poder. Mamón opera sobre la ilusión de independencia. Susurra que la autosuficiencia es la clave del éxito y que el sistema económico es la fuente suprema. Pero Mamón no crea la capacidad; solo explota la ambición y estimula la codicia en el ser humano, pero no puede impartir sabiduría verdadera. Puede motivar a la competencia, pero este jamás te podrá garantizar la paz interior. Cuando la riqueza nace de la presión, la comparación y la ansiedad, el corazón vive en constante temor a perder. En cambio, cuando la riqueza fluye del poder que Dios da, hay descanso interior porque el origen es correcto. Mamón ofrece resultado sin relación y te desconecta la riqueza del pacto; mas Dios siempre nos tendrá seguro en nuestras tierras y la hará prosperar, cuando permanecemos obedientes a Él. 

Por eso la Biblia afirma que el poder para hacer las riquezas tiene un propósito mayor: confirmar su pacto. La riqueza del Reino no es un fin en sí mismo, es un instrumento para establecer propósito eterno.

Salmos 37:1-3 NTV|1 No te inquietes a causa de los malvados ni tengas envidia de los que hacen lo malo. 2 Pues como la hierba, pronto se desvanecen; como las flores de primavera, pronto se marchitan. 3 Confía en el Señor y haz el bien; entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.

III- La riqueza que viene de Dios produce paz y responsabilidad. Cuando reconocemos que Dios es quien da el poder, la riqueza deja de ser identidad y se convierte en administración. La paz reemplaza la ansiedad porque la confianza está en el Dador y no en lo dado. La persona que entiende la Palabra en Deuteronomio 8:18 no idolatra el recurso, honra la Fuente. Además, el poder que Dios otorga no es solo para beneficio personal; está vinculado al pacto, a la generosidad y al legado espiritual que se nos ha sido otorgado. La riqueza producida por el poder divino viene acompañada de equilibrio, ética y bendición integral. Esta no destruye las familias, no te roba el descanso, no compromete tus principios. 

Amado lector: La diferencia entre lo que Mamón ofrece y lo que Dios promete radica en el origen y en el propósito. Mamón ofrece la ilusión de control y termina generando ansiedad, esclavitud y desorientacion. Pero cuando le dejamos a Dios dirigir, Él nos dará la estabilidad aun en medio de las fluctuaciones financieras, porque nos ha otorgado la capacidad integral, nos ha dotado de sabiduría, favor, paz y dirección divina para producir las riquezas con propósito y dentro del pacto. Cuando olvidamos esta verdad, atribuimos el éxito a nuestra fuerza y comenzamos a edificar altares a la autosuficiencia. 

Recuerda que Él es la fuente del poder, y las riquezas que provienen de Su poder, no te desconectan de Su presencia, ni generan idolatría, ni orgullo, sino que produce en ti la generosidad y la gratitud. Hoy el Espíritu nos llama a recordar que la capacidad es gracia, que la provisión es pacto, y que el verdadero poder no está en el sistema, sino en el Señor. Cuando Dios es reconocido como Fuente, Mamón pierde toda autoridad ilusoria; porque la riqueza que viene del cielo nunca compite con Dios; sino que nos lleva a permanecer en Él. Amen.

Salmos 145:19 RVR1960|Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

Con amor,
Fabio R. Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960
NTV|Nueva Traducción Viviente

Deja un comentario