1 Juan 2:15 RVR1960| No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
caminandocomojesus.com
Todos hemos experimentados momentos en los que el Espíritu Santo nos confronta con nuestra manera de vivir, por que no podemos pedir más de Dios si seguimos aferrados a nuestras excusas. Muchos anhelamos de su presencia, de su poder y de su dirección, pero muchas veces limitamos lo que Él quiere hacer en nosotros, porque no estamos dispuestos a rendirnos en la totalidad.

Llenarnos más de Dios implica vaciarnos de todo aquello que estorba nuestra obediencia; el temor, la comodidad, la postergación, las ataduras carnales y las justificaciones que usamos constantemente para no responder al llamado, son limitaciones que con el tiempo se vuelven visible, porque manifiestan lo vacío que estamos. Dios no busca creyentes llenos de argumentos, sino corazones disponibles, porque cuando dejamos de excusarnos y reconocemos nuestras debilidades, abrimos espacio para que Él nos llene.
Notemos esto: El servicio requiere compromiso y eficiencia. Ser eficientes no significa hacer muchas cosas, sino hacer lo que Dios nos llamó a hacer, con excelencia y fidelidad. El llamado divino demanda responsabilidad; entender el tiempo, discernir Su voz y actuar con prontitud, es lo que Dios esta buscando en cada hombre y mujer que desea caminar cómo Él. La obediencia tardía, muchas veces, sigue siendo desobediencia a su llamado.
Caminar en obediencia es una decisión diaria; no se trata solo de sentir la presencia de Dios, sino de responder a ella con acciones concretas. Cuando decimos sí al llamado, el Espíritu Santo nos capacita, nos fortalece, nos provee y nos da la gracia para servir. Dios no llama a los más capacitados; sino que capacita a los que responden a su llamado sin excusas. Dios no busca gente perfecta, sino personas obedientes, que se sometan a su palabra y que le crean en todo tiempo.
Amado lector, si verdaderamente deseamos más de Dios, debemos comprometernos más con su voluntad y su Palabra, porque donde hay obediencia y rendición, hay crecimiento y avivamiento. La llenura del Espíritu no se trata de decir una frase bonita, sino de permitir que verdaderamente en nosotros se produzca el cumplimiento de su propósito. Por eso te pregunto: ¿Qué excusas necesitas soltar hoy para servirle a Dios con mayor entrega? El Señor sigue buscando obreros dispuestos, comprometidos y obedientes; y tú aún puedes ser parte de estos escogidos para trastornar el mundo.
Oremos juntos, Padre Celestial, hoy renuncio a toda excusa que me ha detenido; quiero más de ti, y decido rendirme por completo a tu llamado. Lléname con tu Espíritu Santo y ayúdame a servirte con fidelidad, eficiencia y obediencia. Mi vida te pertenece, y es para ti que deseo vivir. Señor, que mis Palabras no sean huecas, ni vacías, sino que verdaderamente esté dispuesto a cambiar y vivir alineado a ti. En el nombre de Jesus. Amén.
Santiago 1:22 RVR1960|Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960