2 Corintios 3:17 RVR1960 |Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
Muchos conocen al Espíritu Santo por referencia, por doctrina o por experiencias pasadas, pero no todos le han rendido su vida completamente a Él. Conocer no es lo mismo que rendirse; se puede hablar del Espíritu, cantarle al Espíritu y aun así seguir viviendo vidas vacías, dirigidos por la costumbre e incluso por la religiosidad; por eso este año Dios nos hablaba intensamente que este sería el Año del Espíritu Santo, porque muchos debemos permitir que se les revele cómo la tercera persona de la trinidad.

La rendición es incómoda porque expone áreas que preferimos manejar solos. El Espíritu no sólo consuela, también confronta, sana, ordena; no sólo nos impulsa, sino que también nos alerta para que nos detengamos y no tomemos venganza por nuestras manos. Donde Él gobierna, se cae la autosuficiencia y nace la verdadera libertad; por eso el apóstol Pablo no dijo: donde se conoce al Espíritu, sino donde está el Espíritu del Señor; es decir, donde se le permite habitar, entonces Él dirigirá y corregira.
Mira, hay creyentes que solo aman la unción, pero les cuesta ser obedientes a Su Palabra. están más enfocados en obtener el reconocimiento humano, pero Dios no opera de esa manera; Él nos lleva al proceso, Él permite que pasemos por el fuego para que le podamos hablar a otros por revelación, y no por rutina. El Espíritu no se manifiesta plenamente donde no hay rendición total a Su presencia, porque Él no entra en corazones orgullosos, Él quiere darle un cambio a tu vida. Solo permítele que pueda hacerlo.
Romanos 8:2 RVR1960|Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Amado lector, el Espíritu Santo no viene a adornar tu vida, viene a reordenarla; tal vez tengas que soltar decisiones que ya habías tomado, planes que parecían correctos pero que no nacieron en los planes de Dios, sino en tus emociones. Pero quiero que sepas, que la libertad que anhelas no vendrá por hacer más, sino por rendir más a Cristo. Cuando le cedemos el control de nuestras vidas al Espíritu, el alma descansa y el corazón se alinea. Oremos juntos: Espíritu Santo, hoy dejo de resistirte y decido rendirme; toma el control de mis pensamientos, mis decisiones y mis caminos. Arranca todo lo que no viene de ti y establece tu gobierno en mi vida. No quiero solo conocerte, quiero caminar contigo cada día. Enséñame a obedecer tu voz y a confiar en tu dirección. En el nombre de Jesús, amén.
Gálatas 5:25 RVR1960 | Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960