Madres que gestan promesas eternas

Proverbios 31:28 RVR1960 | Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba.

Hay gestaciones que no siempre ocurren en vientres físicos, sino en altares secretos, en lágrimas derramadas, en noches de oración silenciosa y en palabras pronunciadas cuando nadie más creía; porque una madre de fe no sólo da a luz hijos, da a luz propósitos, intercede por destinos y pelea batallas invisibles por generaciones que no ha visto todavía. En este Día de la Madre no hablamos simplemente de flores o reconocimientos humanos, hablamos de honrar ese diseño divino donde Dios decidió depositar la capacidad de gestar eternidad en el corazón de una mujer.

Notemos esto:
1. Dios usa a las madres como sembradoras de propósito eterno. Jocabed escondiendo a Moisés (Leer Éxodo 2:3), Ana entregó a Samuel en adoración (Leer 1 Samuel 1:27–28), y vemos como aquí se marca un patrón espiritual: Las mujeres que temen a Dios no se conforman solo con parir hijos naturales, sino que levantan hijos para el Reino, porque ellas entienden que sus palabras construyen identidad, que sus oraciones levantan cobertura espiritual y que su ejemplo forma carácter; una madre no solo cuida hijos, sino que debe involucrarse en su formación espiritual.

2. La herencia más poderosa no es material, es la espiritual. Las promesas más duraderas no se heredan en cuentas bancarias, sino en rodillas enseñadas a orar, en corazones formados en la Palabra y en testimonios vividos en casa. Muchas madres no saben que mientras limpian, trabajan, corrigen, acarician y aman, están estableciendo fundamentos que sostendrán a generaciones completas, porque el legado espiritual que hoy estás formando y estableciendo en tus hijos, jamás caduca, está trascendiendo. 

Proverbios 22:6 RVR1960 |Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

3. Dios también restaura a las madres que cargan heridas profundas, incluso decisiones marcadas por el temor. Quizás estás leyendo esto y en tu historia hay una decisión que aún pesa sobre tu corazón; tal vez abortaste no por falta de amor, sino por miedo, presión, soledad o desesperación, y desde entonces cargas culpa, dolor o silencio. Hoy el Espíritu Santo quiere decirte una verdad sin condenación: Dios no te rechazó, Dios quiere sanarte.

Isaías 1:18 RVR1960 | Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Quiero que sepas que no hay herida que Su gracia no alcance, ni pasado que Su perdón no pueda redimir, aunque el enemigo quiere mantenerte atrapada en la culpa, Jesús hoy vino a romper cadenas, y en este día Dios no te condena; sino que eres libre, decídete a cerrar ciclos de vergüenza y abrir una nueva temporada donde incluso tu sanidad se convierta en testimonio para otras mujeres. Él ya te perdonó. 

Isaías 66:13 RVR1960 | Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.

4. Hoy Dios está buscando madres espirituales. No todas gestan hijos biológicos, pero todas pueden gestar fe en otros; hay mujeres que enseñan, aconsejan, cubren, discipulan y orán como verdaderas madres espirituales. La Palabra insta a las ancianas a guiar a las más jóvenes en el camino del Señor. Hoy el Espíritu está levantando una generación de mujeres que cuidan almas, cubran procesos y levantan líderes desde la intercesión, porque este tiempo necesita úteros espirituales que formen discípulos maduros, no espectadores, ni cheerleaders.

Tito 2:3-4 RVR1960|3 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 4 que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,

Amado lector, en este día honramos a cada madre visible, pero también a cada mujer que en lo secreto ha cargado cargas que no le correspondían y aún así decidió amar, interceder y permanecer; honramos lágrimas que nadie vio, oraciones que parecían no ser respondidas y sacrificios invisibles que Dios sí recogió. El cielo te recuerda: nada de lo que gestaste en fe fue en vano y las semillas que sembraste darán fruto en su tiempo, porque Dios es fiel para cumplir aquello que sembraste con lágrimas y fe.

Salmos 126:5 RVR1960|Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

Oremos juntos, Padre Celestial, gracias por las madres que tú levantaste como guardianas del propósito, sembradoras de fe y formadoras de generaciones. Hoy bendecimos a cada mujer que ha gestado en oración, que ha amado con sacrificio y que ha sostenido promesas aun en medio de dolor. Señor, te pedimos que restaures a las madres cansadas, sana a las que cargan heridas, fortalece a las intercesoras y levanta madres espirituales que formen discípulos maduros para tu Reino. Declaramos que ninguna semilla sembrada en fe caerá en tierra estéril; todo dará fruto a su tiempo. En el nombre de Jesús, amén.

Isaías 54:13 RVR1960 | Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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