Activismo sin altar es un ídolo disfrazado

Lucas 10:40-42 RVR1960 |40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Hay una diferencia peligrosa entre servir a Dios y esconderse en el servicio para no estar con Dios. Marta no estaba haciendo nada malo, estaba trabajando para el Maestro, pero estaba tan ocupada atendiendo la obra, que había descuidado al Dueño de la obra; y ahí está la confrontación que cómo escogidos de Dios necesitamos escuchar, porque no todo servicio es adoración, y no toda actividad nace del altar. Podemos llenar nuestros días de tareas espirituales mientras el altar personal se cubre de polvo, y en silencio levantamos un ídolo que parece santo, pero es el activismo.

Muchísimas personas están sirviendo desde la presión de cumplir, no desde la pasión de amar; intercesores que oran como disciplina, mas no como un deleite; y este fenómeno también lo vemos en algunos líderes, quienes administran ministerios mientras su altar personal está apagado. Y Jesús sigue repitiendo la misma palabra: Solo una cosa es necesaria. Él no está rechazando el servicio; sino que está revelando el orden, primero presencia y altar, luego la obra y accionar; cuando invertimos ese orden, convertimos el ministerio en sustituto de intimidad y el resultado es cansancio, frustración, rutina y fuego apagado.

Notemos esto:
Marta estaba físicamente cerca de Jesús, pero espiritualmente lejos de Él. Su actividad no era pecado, su desconexión sí lo era; el problema nunca es servir demasiado, si no aparentar estar haciéndolo. Mira, el enemigo no necesita sacarte de la iglesia si puede sacarte del altar manteniéndote ocupado dentro de ella.

Salmos 127:1 RVR1960 | Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Podemos edificar ministerios, tener agendas llenas, tener reuniones y conexiones exitosas, y aún así seguir vacío, por la falta de intimidad con Dios. Activismo sin altar produce líderes agotados, intercesores frustrados y siervos espiritualmente secos; porque todo lo que no fluye de la presencia tarde o temprano se convierte en carga. 

Amada lectora, Dios no busca obreros hiperactivos; busca adoradores obedientes que sirvan con desbordamiento de la intimidad, no como sustituto de ella. Y hoy quiero que nos preguntemos: ¿Estoy sirviendo desde el altar, o estoy usando el servicio para huir del altar? Porque no todo cansancio es desgaste físico; muchos están fatigados porque llevan peso espiritual, porque no pasan tiempo en su presencia, y no necesitamos tener más responsabilidades, sino volver a sentarnos a los pies del Maestro, porque Dios no nos ha llamado para hacer primeros; sino para estar primero a sus pies.

Juan 15:5 RVR1960 |Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Nada. Ni orar bien, ni ministrar bien, ni liderar bien; todo lo que se construye lejos del altar pierde su esencia, se vacía de vida y termina convirtiéndose en rutina funcional, pero sin poder de Dios.Es tiempo de limpiar el altar, de apagar el ruido de las agendas llenas y volver al lugar secreto. El Reino no avanza con gente ocupada, avanza con gente rendida a Él. La obra no sostiene el altar, el altar es quien sostiene la obra.

Oremos juntos, Padre Celestial, hoy reconozco que he servido más de lo que he permanecido. Perdóname por cambiar intimidad por actividad, y altar por agenda. Devuélveme la pasión por tu presencia antes que la obsesión por tu obra. Enséñame a servir desde la comunión y no desde la presión, y restablece mi altar, aviva mi fuego y alinea mi servicio a tu corazón. No quiero ser sólo útil; quiero ser íntima contigo. En el nombre de Jesús, amén.

Salmos 51:17 RVR1960 | Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960

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