Apocalipsis 2:4 RVR1960 | Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.
Hay momentos donde confundimos agotamiento emocional con desgaste espiritual, pero la verdad es más profunda: muchas veces no es que estés cansada, es que el fuego se te apagó. Tus labios siguen orando, tus manos siguen sirviendo, tus publicaciones siguen apareciendo, pero tu espíritu ya no arde como antes, y aquí está la confrontación: las muchas actividades en las que participas no es sinónimo de avivamiento, puedes estar ocupada en cosas de Dios y, aun así, distante de Él.
Mira, la iglesia de Éfeso tenía buenas obras, perseverancia, doctrina correcta, pero había perdido la pasión que lo hacía todo vivo; no estaban en pecado abierto, estaban en comodidad espiritual, y eso es mucho más peligroso porque te adormece sin que te des cuenta.

El fuego no siempre se apaga por los ataques del enemigo, muchas veces se apaga por el exceso de rutina. Cuando la oración se vuelve un hábito, la adoración se transforma en costumbre y deja de nacer el amor por el servicio, porque el alma entra en automático. Y los líderes dormidos pueden pasar años predicando sin temblor, intercediendo sin lágrimas, guiando sin carga; por eso el Espíritu hoy no viene a aplaudir tu constancia, viene a confrontar tu desconexión.
Notemos esto:
Dios no le reclamó a la iglesia de Éfeso por abandonar la obra, sino por abandonar la pasión; y aquí está la verdad que hiere pero sana: cuando pierdes el primer amor, nada de lo que haces vuelve a ser suficiente, porque no se trata de cuánto hagas para Dios, sino como lo haces. Muchísimas personas sirven desde el cansancio, y no desde el fuego; intercesores orando por compromiso, no porque anhelan esa intimidad, otros inclusos solo lo hacen por el título terrenal que portan, mas no desde Su presencia, y Dios nos está diciendo: No quiero más gente sin conexión, quiero corazones rendidos ante mi presencia. Las agendas las puede llenar cualquiera; ¿pero en realidad fueron llenadas por Él?
Romanos 12:11 RVR1960 | En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;
Ser ferviente es estar encendido por dentro, no simplemente caminando por fuera. Un intercesor sin fuego es solo una voz repitiendo palabras. Una líder sin pasión se vuelve administrador espiritual, no portador de vida, y un hombre o mujer sin conexión divina vive vacío.
Amado lector, si sientes confrontación al leer esto, no es acusación, es una invitación a despertar. Dios no te corrige para rechazarte; te confronta porque te quiere de vuelta en el lugar del encuentro. Él no busca avergonzarnos, sino para devolvernos el fuego que dejamos apagar. Hoy quiero que te preguntes sin rodeos: ¿Estás funcionando para que otros te vean o estás caminando bajo la dirección de Dios?
Vuelve al lugar donde lo amaste por primera vez, decídete a pagar las voces externas, y empieza a restaurar la intimidad secreta; el mundo no necesita más creyentes ocupados; necesita discípulos encendidos, que porten presencia y vuelvan a arder.
2 Timoteo 1:6 RVR1960 | Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
Oremos juntos, Padre Celestial, hoy no te pido más fuerzas para seguir funcionando; te pido fuego para volver a arder; despierta lo que se ha dormido en mí. Restaura mi primer amor, arranca toda rutina, toda disciplina sin presencia. Aviva mi espíritu para servirte desde la intimidad y no desde la obligación. No quiero solo hacer cosas para ti porque me las asignen, sino que quiero caminar contigo, por eso te pido que vuelvas a encender otra vez el fuego en mi altar. En el nombre de Jesús, amén.
Salmos 85:7-8 PDT| 7 SEÑOR, muéstranos tu fiel amor y sálvanos. 8 Yo prestaré atención a lo que dice el SEÑOR Dios. Él hablará de paz para su pueblo, para su gente fiel, siempre y cuando no vuelvan a la vida sin sentido que vivían antes.[a]
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960
PDT| Palabra de Dios para Todos