Cuando Dios te dice: ¡Avanza!

Éxodo 14:15 RVR1960 | Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.

Hay momentos en la vida donde el clamor no es suficiente, y la oración no es el punto final, sino el punto de partida, y el quedarse quieto se convierte en una forma de desobediencia a lo dicho por Dios. Eso fue lo que ocurrió frente al Mar Rojo; el pueblo estaba paralizado entre el ejército que venía detrás y el mar que estaba delante; humanamente no había salida, pero espiritualmente ya había una palabra que les había abierto camino, sin embargo, el miedo los detuvo, la presión los silenció, las emociones los confundieron y comenzaron a pensar que retroceder era mucho mejor que seguir avanzando.

Por eso cuando Dios le dice a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Marchen, no lo hizo porque el clamor fuera malo, sino porque ya era tiempo de moverse. Hay oraciones que ya han sido respondidas, pero nos quedamos estáticos porque no sabemos cómo actuar antes las instrucciones divinas.

Notemos esto:
Dios no se mueve por tu miedo, se mueve por Su propósito. El pueblo estaba dominado por el terror, pero Dios no respondió al miedo, respondió al plan eterno; el miedo siempre exagera el peligro y minimiza las promesas. Mientras ellos veían la muerte, Dios veía un camino que todavía no existía; el miedo siempre buscará hacerte retroceder, pero el propósito te exige más; si Dios te dijo que te sacaría de Egipto, no te dejará morir en la orilla, así que avanza. 

La voz de Dios confronta la parálisis emocional. El clamor del pueblo era sincero, pero su clamor estaba mezclado con desesperación, duda y queja. Por eso Dios no respondió con consuelo, sino con autoridad.  Él no siempre te va a abrazar; a veces te va a empujar, no porque no te ame, sino porque sabe que si te quedas quieto, el enemigo te alcanzará. Avanzar es parte de tu liberación, y el mar no se abre para los que lloran, sino para los que obedecen.

La obediencia abre caminos donde antes no existían. El mar no se abrió mientras Moisés explicaba el milagro; se abrió cuando levantó la vara en obediencia. Dios abrió el camino, pero Moisés tuvo que dar el paso,y el pueblo caminó en terreno imposible, entre paredes de agua, sobre suelo que antes no existía. Nada cambió hasta que se movieron, y así funciona la fe: La obediencia activa lo que la promesa estableció; Dios lo va hacer, pero tu debes caminar creyendo que aquello que no existía, Él lo crea. 

Isaías 43:19 RVR1960|He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Hay temporadas donde seguir llorando por lo mismo te atrasa; Dios escuchó el clamor de Israel, pero no permitió que se quedaran atrapados en él. Hay oraciones que se convierten en excusas espirituales para no hacer lo que ya Él dijo. Por eso Dios te dice hoy: ¿Por qué clamas? Marcha; seguir pidiendo confirmación es sinónimo de retroceso, la fe no pide permiso para avanzar; la fe obedece.

Éxodo 14:13 RVR1960 | Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.

Amado lector, quizá tú estás exactamente donde estuvo Israel: entre lo que te persigue y lo que te intimida, entre un ayer que te quiere atrapar y un mañana que te da miedo. Pero hoy Dios viene a confrontarte con amor y autoridad: ¿Por qué sigues estacionado donde te dije que avanzaras? No retrocedas, no te entregues al miedo, no te acostumbres a la orilla. El mar se abrirá, pero debes decidir caminar. Oremos juntos: Padre Celestial, gracias porque tú no me dejaste atrapado en mis emociones. Hoy renuncio a la parálisis, al temor y al estancamiento; dame la valentía que necesito para avanzar en obediencia, aunque todavía no vea la salida. Abre mis oídos para escuchar tus instrucciones y fortalece mis pasos para caminar en lo que ya decretaste. Declaro que el mar se abrirá, que el enemigo retrocederá y que voy a entrar en la tierra que preparaste para mí. En el nombre de Jesús, amén.

Isaías 43:16-17 LBLA |16 Así dice el Señor, que abre camino en el mar y sendero en las aguas impetuosas; 17 el que hace salir carro y caballo, ejército y fuerza (a una se echarán y no se levantarán, como pabilo han sido apagados y extinguidos):

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las Biblias utilizadas:
RVR1960 | Reina-Valera 1960
LBLA|La Biblia de las Américas

Deja un comentario