Isaías 65:18 NTV| Alégrense; regocíjense para siempre en mi creación. ¡Y miren! Yo crearé una Jerusalén que será un lugar de felicidad, y su pueblo será fuente de alegría.
¡Alégrate! Dios está creando algo nuevo. Dios no ha terminado contigo. Aunque haya dolor en el presente, la promesa del Señor es clara: ¡Alégrense por siempre en mi creación! Él no nos llama a enfocarnos en el quebranto, sino en la esperanza. Su creación no es solo el mundo físico, sino lo que está formando dentro de ti: una nueva visión, una nueva temporada, un nuevo gozo. Cuando todo parece estancado, Dios ya está diseñando una Jerusalén de alegría para ti.

Tu historia no termina en lágrimas. No se oirán más sonidos de llanto ni de clamor. Esta es una promesa poderosa para quienes han llorado en la noche, para quienes han clamado en secreto. Dios promete un tiempo donde el dolor no tendrá más voz. El dolor no tiene la última palabra. Las lágrimas no son eternas. El clamor cesará porque el gozo de Dios está en camino. Tus lágrimas de hoy son la semilla del gozo de mañana. Dios está por convertir tu lamento en danza.
Isaías 65:19 NTV| Me gozaré por Jerusalén y me deleitaré en mi pueblo. Y el sonido de los llantos y los lamentos jamás se oirá en ella.
Lo que viene será pleno y duradero. El Señor promete vidas completas, no fragmentos. Él está anunciando una temporada donde nada se perderá antes de tiempo, donde la cosecha no será robada, y los sueños no serán abortados prematuramente. No habrá más niños que mueran a los pocos días de haber nacido; los más jóvenes vivirán hasta los cien años, esto nos habla de estabilidad, longevidad, fruto, y plenitud. Lo que Dios comenzará en ti será duradero. ¡No será pasajero, será permanente! Créelo.
Isaías 65:20 NTV| »Los bebés ya no morirán a los pocos días de haber nacido, ni los adultos morirán antes de haber tenido una vida plena. Nunca más se considerará anciano a alguien que tenga cien años; solamente los malditos morirán tan jóvenes.
Viene la recompensa: ¡Comerás del fruto de tu trabajo! Por mucho tiempo quizás sembraste y otros cosecharon. Trabajaste, pero otros se beneficiaron. Soñaste, pero otros vivieron tu visión. Esta palabra profética revierte ese patrón de pérdida. Dios va a devolverte lo que es tuyo. Habitarán en las casas que construyan, comerán del fruto de sus propios viñedos. ¡Qué declaración tan poderosa! Esta es una temporada de restitución. No más esfuerzo estéril, no más trabajo sin fruto. Tus manos verán recompensa. La promesa es clara: Trabajarás y disfrutarás, sembrarás y cosecharás. Construirás y vivirás dentro. ¡Lo que siembres y construyas será tuyo!
Isaías 65:21 NTV|En esos días, la gente habitará en las casas que construya y comerá del fruto de sus propios viñedos.
Vivirás como un árbol: Fuerte, largo y fructífero. Mi pueblo vivirá tanto como los árboles. Los árboles no solo viven muchos años, también echan raíces profundas, resisten tormentas, dan sombra, oxígeno, refugio y fruto. Así serás tú, estable, firme, renovado, útil, constante. Ya no vivirás de emociones inestables ni de temporadas efímeras. ¡Vivirás con propósito, con estabilidad y bajo la bendición del Altísimo!
Isaías 65:22 NTV| A diferencia del pasado, los invasores no les quitarán sus casas ni les confiscarán sus viñedos. Pues mi pueblo vivirá tantos años como los árboles, y mis escogidos tendrán tiempo para disfrutar de lo adquirido con su arduo trabajo.
Amado lector, ¡Dios te lleva a una nueva temporada de gozo! Este pasaje de Isaías es una visión del Reino que ya comienza a manifestarse en los que creen. Aunque el profeta Isaías hablaba proféticamente del futuro glorioso de Israel, por medio de Cristo estas promesas ya comenzaron a cumplirse espiritualmente en nosotros. El enemigo no puede apagar lo que Dios está encendiendo.
Oremos juntos, Padre Celestial, gracias porque tus promesas son verdaderas. Aunque haya dolor en el presente, sé que estás creando algo nuevo para mí. Renueva mi fuerza, restaura mi gozo y lléname de esperanza. Que mi corazón se alinee con tu palabra. Declaro que lo que siembre lo cosecharé, que viviré con propósito, y que disfrutaré del fruto de mi trabajo. Gracias por la alegría que viene, por la vida larga y por tu fidelidad. En el nombre poderoso de Jesús. Amén.
Joel 2:25-26 NTV| 25 El Señor dice: «Les devolveré lo que perdieron a causa del pulgón, el saltamontes, la langosta y la oruga.[a] Fui yo quien envió ese gran ejército destructor en contra de ustedes. 26 Volverán a tener toda la comida que deseen y alabarán al Señor su Dios, que hace esos milagros para ustedes. Nunca más mi pueblo será avergonzado.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
NTV|Nueva Traducción Viviente