¿Y si volvemos a empezar?

El final del año invita a reflexionar, reconocer errores y dejar atrás el pasado. Dios llama a un nuevo comienzo, permitiendo la restauración y reconciliación. El perdón es clave para liberar resentimientos y avanzar. Al reconciliarnos con Dios, encontramos paz y esperanza. Este es el momento de soltar cargas y caminar en Su gracia.