Jeremías 1:19 RVR1960| Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.
Desde el inicio de su ministerio, Dios le advirtió a Jeremías que no sería fácil. Le dio palabras difíciles de comunicar y sabía que enfrentaría mucha oposición. Sin embargo, el Señor le prometió que, aunque otros lucharán contra él, no lo vencerían, porque Dios mismo sería su defensa. Esta promesa no era solo para Jeremías, sino que es para cada uno de nosotros que confiamos en el Señor y obedecemos su llamado, sin importar las circunstancias que enfrentamos.

Dios conoce cada desafío que enfrentaremos, y Él nos asegura su presencia y su poder en medio de nuestras pruebas. Jeremías recibió esta fortaleza de Dios en medio de la hostilidad, y como creyentes también podemos tomar esta promesa para nosotros mismos. Isaías 41:10 nos dice: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.» Este pasaje nos recuerda que no importa cuán fuerte sea la adversidad, Dios es nuestro ayudador. Él nunca nos deja solos, sino que nos sostiene con su mano poderosa.
Sí, hemos enfrentado largos desafíos y muchas dificultades, y la Biblia reconoce esta realidad. El Salmo 34:19 declara que «muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.» Aunque el justo no está exento de pruebas, tiene la certeza de que Dios será su libertador en cada circunstancia, siendo siempre fiel y dándonos la fortaleza para seguir adelante.
Así que como hijos de Dios, debemos recordar que, con Él a nuestro lado, no hay poder que pueda vencernos. Romanos 8:31 nos asegura: «¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» Esta promesa reafirma que con Dios como nuestro defensor, nada puede prevalecer contra aquellos que caminan en fe y obediencia.
Jeremías tenía un propósito claro y una misión que cumplir. Dios no le prometió que todo sería fácil, pero sí le aseguró que nunca lo abandonaría. Nosotros, al igual que Jeremías, hemos sido llamados a cumplir con el propósito de Dios en nuestras vidas, a llevar su luz y su palabra en un mundo que muchas veces se opone a sus caminos. Esta promesa es una invitación a confiar en que Dios nos cuida y nos sostiene en cada situación.
Cuando enfrentemos rechazos, críticas o pruebas, debemos recordar que Dios es nuestro defensor. Nuestra lucha no es en nuestras fuerzas, sino en el poder de su Espíritu. No estamos solos; Dios pelea por nosotros y asegura nuestra victoria. Podemos estar en paz, sabiendo que Él está con nosotros y que nada nos vencerá mientras sigamos firmes en Su propósito.
Amado lector, Dios nos ha llamado a cumplir su propósito con valentía. Jeremías se apoyó en la promesa de que el Señor estaría con él y lo libraría de sus enemigos, y nosotros también podemos confiar en que Dios nos guardará en medio de cualquier adversidad. Si Él está a nuestro lado, no hay nada ni nadie que pueda vencernos. Que nuestra fe se fortalezca en esta verdad y que cada batalla sea una oportunidad para ver la fidelidad de Dios manifestarse en nuestras vidas. Oremos juntos: Padre celestial,, gracias por ser nuestro defensor y refugio. Ayúdanos a recordar que, aunque enfrentemos oposición, Tú estás con nosotros y nunca nos abandonas. Fortalece nuestra fe para enfrentar cada prueba con valentía, confiando en que Tú nos das la victoria. Te entregamos cada desafío que enfrentamos y pedimos que sigas guiándonos en cada paso. En el nombre de Jesús, amén.
Que Dios te bendiga ricamente en este nuevo día.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960