El poder transformador de Jesucristo

Efesios 4:32 NVI| Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

El perdón es uno de los mayores regalos que Dios nos ha dado. A través de Jesús, hemos sido perdonados de todos nuestros pecados, no porque lo merezcamos, sino porque Dios nos amó primero. Así como hemos recibido ese perdón inmerecido, también estamos llamados a perdonar a otros, sin importar el tamaño de la ofensa, la acusación o el señalamiento.

Sin embargo, sabemos que el acto de perdonar no siempre es fácil. A veces el dolor es tan profundo que el solo pensar en perdonar parece imposible. Pero en esos momentos es importante recordar que el perdón no es una emoción, sino una decisión. Cuando decidimos perdonar, liberamos nuestra alma del peso del resentimiento y le damos espacio a Dios para sanar nuestro corazón.

Colosenses 3:13 NVI| de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

El perdón es un acto de obediencia que trae libertad. Jesús enseñó sobre el perdón en el sermón del monte, mostrando que si no perdonamos, tampoco seremos perdonados (Mateo 6:14-15). No es una sugerencia, es una instrucción directa de nuestro Señor.

Mateo 18:21-22 NVI| 21 Pedro se acercó a Jesús y preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? 22 —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete[a] —contestó Jesús—.

En un mundo lleno de ofensas, críticas y malentendidos, el perdón nos hace diferentes. Nos permite amar como Jesús ama, y es un testimonio vivo del poder transformador de Su gracia. Cada vez que eliges perdonar, estás permitiendo que la luz de Cristo brille a través de ti, mostrando al mundo lo que significa verdaderamente caminar en el amor de Jesucristo.

Amado lector, perdonar es el camino a la sanidad y la libertad. No permitas que el resentimiento y la amargura controlen tu vida. Decide hoy dejar las ofensas en las manos de Dios y experimentarás el poder liberador del perdón. Él te dará la fuerza para perdonar, así como tú has sido perdonado. Oremos: Señor Jesús, hoy vengo delante de Ti reconociendo la necesidad de perdonar a aquellos que me han lastimado. Sé que el perdón no siempre es fácil, pero quiero ser obediente a Tu palabra. Te pido que sanes mi corazón de cualquier herida, rencor o resentimiento que haya dentro de mi. Dame la fuerza y la gracia para perdonar como Tú me has perdonado. Ayúdame a caminar en libertad y a reflejar Tu amor en todo lo que hago. Gracias por amarme y perdonarme siempre. En Tu nombre, amén.

Lucas 6:37 NVI| »No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará.

Que Dios te bendiga ricamente en este nuevo día. Mantente expectante de las cosas grandes que Dios va hacer sobre ti.

Con amor,
Sandra Patricia Ventura

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
NVI| Nueva Versión Internacional

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