No te detengas a la puerta de tu promesa

Los hijos de Rubén y Gad querían quedarse en tierras prósperas, pero Moisés les advirtió que esto desanimaría a los demás. Igualmente, nuestras decisiones impactan a los demás. Dios nos llama a no conformarnos, sino a caminar en fe hacia sus grandes promesas. No dejemos que el miedo nos detenga. ¡Confía en Dios!