Convencido de que sus promesas cumplirá

Versículo del día:
Hebreos‬ ‭11‬:‭1‬ ‭ RVR1960| Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Estamos en tiempos de transición y para esto se requiere fe.  La fe no se basa en lo que ves, sino en lo que crees. La profunda convicción de nuestra fe está basada en lo que creemos, no en lo que vemos.  La palabra «convicción» aparece dos veces en la traducción de la Biblia. Hay dos palabras griegas para traducirlas: 1.Elegidos: Tiene que ver con la creencia en la veracidad de algo. En otras palabras, la convicción se basa en la evidencia que tenemos de aquello que no vemos pero que creemos tener. Y 2. Pragma: De aquí viene la palabra «pragmático», que significa acción. Una persona con convicción de fe no solo conoce la verdad, sino que la pone en práctica y la obedece.

Ahora bien, ¿cómo puedo tener una convicción tan profunda de lo que no veo? 

1- Mi relación con Dios. Mientras más conozco a Dios, más me convenzo de su amor y poder para conmigo. En esa relación constante es donde aprendo a conocerle y obtengo las evidencia de que está conmigo y que todo lo que permite en mi vida obrará para bien. 

2- Por lo que escuchas. La Biblia en Romanos‬ ‭10‬:‭17 ‭, nos dice: «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.» Lo que escuchas determinará lo que crees, y lo que crees determinará lo que eres. Muchas mujeres, aunque son hermosas y llenas de brillo, solo escuchan palabras que destruyen su autoestima. Dejando que esas palabras les robe el valor que tienen, porque sus pensamientos son producido por lo que escuchan, olvidándose de la esencia que ellas portan de Su creador. 

Existen cuatro tipos de voces y es bueno resaltar que todas las palabras son espíritu: las de Dios son vida y las demás son muerte. Estas voces son: 1. La voz natural – 2. La voz espiritual – 3. La voz de tus ojos (del proceso) y 4. La voz de Dios. Nos enfocaremos en la voz de Dios, porque es la única que produce en nosotros una convicción de fe para creer, aunque no podamos verlo con ojos naturales. Veamos un caso de una persona en la Biblia a quien la voz de Dios le produjo una convicción tan fuerte que esto le llevó a una transformación espiritual y natural:

Marcos 10:46-48 RVR1960|Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó, él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

Bartimeo el ciego fue transformado por lo que escuchó. Esto es lo que debemos hacer en momentos difíciles: Escuchar la voz de Jesús. Esto nos dará las fuerzas necesarias para salir de la condición negativa, sea natural o espiritual, en la que nos encontramos y así abrirle paso a lo nuevo de Dios para nuestras vidas. Amado lector. quizás has estado escuchando las voces incorrectas en estos tiempos, pero Dios te ama y a través de este devocional desea que escuches su voz para que salgas de cualquier hueco donde el enemigo te tiene prisionero. Porque grandes cosas Dios hará con tu vida y verás cómo la provisión que necesitas llegará a tu vida. El tiempo pudo pasar, pero sus promesas no se van con el tiempo; Él las cumplirá en tu vida, aunque sea imposible para el hombre. Así que levántate en fe y ten convicción de que Dios hará grandes cosas con tu vida y tu familia, pese a los procesos que estás viviendo.

Que la gracia y el favor de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.
Con amor, 
Fabio R. Ventura

Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960

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