2 Reyes 4:1-6 RVR1960 |Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. 3 Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4 Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.
La Biblia nos relata la historia de fe y confianza en esta mujer viuda en los tiempo del profeta Eliseo, quien temerosa de volver a tener otra pérdida, ya que había perdido a su marido, ahora los acreedores querían arrebatarle a dos de sus hijos, para que la deuda de la familia quedará cubierta, más ella no se dejó intimidar, ni se quedó de brazos cruzados, sino que corrió al profeta, porque sabía que él tendría la respuesta correcta para saber que hacer ante esta calamidad.

De esta historia podemos aprender varios puntos claves:
La dependencia total de Dios. Cuando su esposo falleció, ella se vio obligada a buscar una salida en Dios. En ocasiones, Dios permite que ciertas cosas mueran para que dependamos totalmente de Él. Por eso, Dios permite que aquello sobre lo que podríamos hacer ídolos desaparezca de nuestras vidas, para que centremos toda nuestra atención en Él. Es importante no entristecerse por lo que se fue, sino empezar a dar gracias a Dios por lo nuevo que está por venir. El propósito de la crisis es llevarte a conocerlo más, como lo vemos en este pasaje. Dios ha permitido la crisis en tu vida, para que seas esa punta de lanza, que se determina a sacar a sus hijos de la miseria y del yugo de esclavitud que el enemigo quería poner sobre ellos.
Gálatas 5:1 RVR1960| Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
El rey o un pariente cercano podrían haber intervenido en la situación de la viuda, pero nadie podía hacer lo que sólo Dios había determinado hacer con ella y los suyos. En medio de la crisis, Dios está tratando con tus emociones, revelando lo que realmente hay en el corazón, y la razón por la que le buscas. Así que prepárate, porque Dios quiere obrar en tu vida.
¿Qué fue lo primero que esta mujer hizo en medio de la crisis?
1.Se venció a sí misma. Salió de la zona de dolor, decidió salir a buscar ayuda, ella sabía que sola no podía hacerlo y encerrada en su casa, tampoco iba a lograr salir de la crisis. Ella tuvo determinación. Aunque puede ser difícil, debemos decidir salir de ese lugar donde solo las lágrimas son tu consuelo. Dios tiene grandes planes para ustedes, y necesitas avanzar.
2.Fue al lugar correcto. Fue ante alguien que tenía comunión constante con Dios, y que sabía que portaba revelación en la Palabra. No necesitas personas que solo laman tus heridas, sino que necesitas rodearte con gente que te impulsen a crecer espiritualmente y a creerle a Dios. Todos tenemos veinticuatro horas disponibles diariamente, pero depende de cada uno cómo desea utilizar cada segundo de ese día de manera productiva y eficaz. Gracias a la palabra que el profeta le dio a esta mujer viuda, ella pudo salir de la crisis en la que se encontraba, porque la acciono.
Salmos 119:114 RVR1960|Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado.
Amado lector, que nada te robe el gozo, porque Dios está trabajando a tu favor incluso en medio del silencio ensordecedor que puedas estar viviendo. Siempre ten presente que Su palabra tendrá un efecto transformador en tu vida y con los tuyos, si te determinas a colocarlo a Él cómo el centro de tu casa. Y así como la viuda supo a dónde acudir en su peor momento, también debes hacerlo tú y reconocer que si Dios está contigo, la victoria está asegurada. Amén.
Que la gracia y el favor de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.
Con amor,
Fabio R. Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960