Lucas 23:40-43 RVR1960| 40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas este ningún mal hizo. 42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Pareciera ilógico que después del gran dolor padecido en esa cruz, puedas pasar al paraíso. Y fue esto lo que Jesús le prometió a este hombre que colgando del madero recibía su perdón, él había reconocido sus errores, y también reconocía que Jesús no era merecedor de nada de lo que allí se le acusaba. Aún al día de hoy, se habla que Jesús murió de manera injusta, era un inocente que incomodaba a los defensores de la ley mosaica, pero que estos no la aplicaban de manera justa.

Te puedes imaginar cómo en ese momento de caos, sufrimiento, dolor, olor a sangre, a muerte en la atmósfera, Jesús podía seguir mostrando compasión y amor por estos criminales, incluso decirle a uno de ellos: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso». Esto sinceramente nos indica que solo el amor perfecto de Dios le permitió a su Hijo mostrar compasión hasta el final. Jesús podía haberle negado el habla, pero todo Él es amor y su misión aquí en la tierra fue mostrarle al ser humano la libertad, arrebatando hasta el último minuto las almas al infierno.
Juan 10:10 RVR1960| El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
La crucifixión fue el reflejo del sacrificio perfecto que Jesús hizo por nosotros. Mientras colgaba en la cruz, rodeado de burlas y sufrimiento, Él extendió su perdón a todo aquel que podía reconocerle cómo su Salvador. Cuando Jesús le declara esas palabras a este hombre, le está dando la oportunidad de experimentar: El arrepentimiento y el perdón, porque sólo Él nos puede dar estas dos cosas. Para nosotros, esta promesa es una fuente de consuelo y seguridad.
En nuestros momentos de debilidad y duda, podemos aferrarnos con certeza que al igual que el criminal en la cruz, nosotros podemos encontrar el perdón y la vida eterna en Jesús. No importa cuán horrible sean nuestros pecados o cuán lejos nos hayamos distanciado de Dios, su amor y su gracia son suficientes para redimirnos.
Isaías 1:18 RVR1960| Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
Amado lector, solo Jesús nos hace sentir perdonados, y esto sucede cuando reconocemos nuestro pecado. Por esto te invito a que oremos juntos, agradeciendo el sacrificio perfecto que hizo por amor a nosotros en ese madero. Padre, perdona nuestros pecados y ayúdanos a confiar que tú nos has dado la vida eterna y ayúdanos a ser esos atalayas que anuncien el evangelio, para mostrándole al mundo que tu perdón es verdadero. Padre, que podamos encontrar consuelo en tu gracia y vivir cada día en comunión con tu Espíritu Santo, en el nombre de Jesús. Amén.
Lucas 4:18 RVR1960| El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;
Que la gracia y el favor de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.
Con amor,
Sandra Patricia Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960