Lucas 5:1-4 RVR1960| Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. 2. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. 3. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. 4. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.
Sabemos que Pedro y los discípulos habían pasado toda la noche pescando y nada pudieron pescar, pero en medio de ese momento frustrante para los discípulos, Jesús lo estaba convirtiendo en el escenario perfecto para predicar su palabra y que aquella multitud allí presente, no solo fuera espectador de la palabra que se predicaba, sino también del milagro que Él estaba a punto de hacer. Los seguidores que le rodeaban eran muchos y predicar desde allí iba ser casi imposible que todos pudieran verle y escucharle bien, por esto al ver a Pedro con su barca en la orilla, le rogó que se apartase un poco de tierra y sentándose en ella, enseñaba desde allí a la multitud.

Notemos esto; Una de las cosas que más le apasionaba a Jesús era predicar el mensaje de salvación, mostrarle al mundo su misericordia y la importancia de volver a Él, y al ver que una de esas barcas podían convertirse en instrumento perfecto para hacer la obra que se le encomendó, solicitó a Pedro que se la cediera porque aquello que necesitaba hacer, iba a dar testimonio que Dios es tu proveedor y sustentador. En ocasiones pensamos que aquello que Jesús nos está pidiendo es para ridiculizarnos y exhibir nuestra escasez, pero en realidad lo único que Dios está permitiendo es que otros puedan ver que sin Él no lograremos nada. Puedes trabajar y trabajar y no conseguir satisfacción, pero al hacerlo con Dios, trabajarás y lograrás tus objetivos y beneficios.
Proverbios 16:3 NTV| Pon todo lo que hagas en manos del Señor, y tus planes tendrán éxito.
¿Estás dispuesto a cederle a Jesús aquello que te genera un beneficio? Estoy seguro que sí Pedro hubiera encerrado una gran cantidad de peces la noche anterior, logrando que su noche de trabajo fuera productiva, cederle la barca a Jesús posiblemente no hubiera sido tan notorio, cómo sí lo fue al revelarse que allí solo había redes sucias; y su palabra es tan poderosa, que aquello que Dios permite en nuestras vidas, es para manifestar su poder en nosotros.
Sí, hay días que parecieran que nunca va a llegar la provisión, que nunca van a cambiar la situación o que ya no vale la pena seguir orando, pero en realidad Dios sólo está probando tu fidelidad y obediencia, así que en vez de quejarte en tu tiempo de prueba, mejor comienza a entregarle todo aquello que sabes que es útil al servicio de Dios.
Romanos 8:28 RVR1960| Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Amado lector, Dios te quiere usar cómo ese instrumento de bendición que porta la presencia del Espíritu Santo y que por medio de Jesús traerás una solución a un corazón angustiado, así que no permitas que nada te desenfoque; pon tu mirada solo en Jesús y aquello que Él te está pidiendo, entrégaselo con libertad, porque lo poco en las manos del hombre, se convierte en la sobreabundancia en las manos de Dios. Amén.
Mateo 25:23 RVR1960| Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Que la gracia y el favor de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.
Con amor,
Fabio R. Ventura
Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:
RVR1960| Reina-Valera 1960
NTV| Nueva Traducción Viviente