DIOS TE LIBRARA DE LAS GARRAS DEL ENEMIGO

1 Samuel 17:32-37 RVR1960| 32 Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 33 Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. 34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.

Cuando hemos aprendido a vencer todo aquello que en un pasado nos gobernaba, sentimos que nuestra fe es renovada y entendemos que no ha sido por nuestras fuerzas, sino por las de su Espíritu Santo. Cuando David fue entrenado en lo secreto por Dios, nadie sabía de sus capacidades de guerrero, solo lo veían un simple cuidador de ovejas, pero detrás de ese trabajo se escondían muchas situaciones que él tuvo que vivir para proteger el rebaño que tenía asignado. Por esto al hablarle al rey Saúl y al ejército de Israel, podía decirle con autoridad: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo, porque sabía que le ganaría a Goliat.

Dios jamás te llevará a batallas que no puedas ganar, porque detrás de todo proceso, también hay una salida.

1 Corintios 10:13 NTV| Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir.

FORTALECE TU FE
David se fortaleció en el Señor, y es lo mismo que nosotros debemos imitar. Basar nuestra fe en su palabra es lo que nos ayudará a mantenernos firmes ante los ataques del enemigo. No tomes las pruebas como un castigo, más bien empieza a verlas como tu capacitación espiritual antes de ser introducido a las nuevas oportunidades que Dios te abrirá. David jamás pensó que se convertiría en un rey, pero Dios lo ungió para tal propósito, y todo aquello a lo que era enviado tenía éxito, porque el respaldo que tenía de Dios era visible.
Amado lector, no estás enfrentando este gigante solo, Dios te respalda y si una vez lo hizo en el pasado, tenlo por seguro que en esta ocasión también lo hará. No limites su poder, empieza a creer que eso grande que te ha dicho se cumplirá. Sé que no es fácil ver el milagro, cuando todo tu entorno te dice que no es posible, pero recuerda que no es a tu manera, sino a la de Dios y con Él eres indetenible. Así que levanta tu fe, porque ese gigante que hoy te hace la guerra será derrotado. Empieza a recibir lo nuevo de Dios, porque está a punto de suceder, en el nombre de Jesús. ¡Creelo!

Jeremías 17:7-8 RVR1960| 7 Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Que la gracia y el favor de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.

Con amor,
Fabio R. Ventura

Deja un comentario